Paolo Guerrero, flamante fichaje de Alianza Lima, recordó su experiencia internacional recordando a Claudio Pizarro en Bayern Münich.

La carrera de Paolo Guerrero ha sido marcada por momentos memorables, pero pocos conocen el impacto que tuvo Claudio Pizarro en los inicios del ‘Depredador’ en Europa. El máximo goleador histórico de la selección peruana no solo ha dejado su huella en el fútbol internacional, sino que también ha compartido episodios que destacan la importancia de Pizarro en su vida profesional.

Si bien la relación entre ambos jugadores ha sido objeto de especulaciones, Guerrero no dudó en expresar su admiración por Pizarro y cómo su compatriota fue una figura clave durante su adaptación en el Bayern Múnich.

En un reciente episodio del podcast ‘Enfocados’, Guerrero, junto a Jefferson Farfán y Roberto Guizasola, abordó diversos temas, incluyendo su relación con el ‘14’. Guerrero recordó con gratitud el apoyo que recibió por parte de Pizarro y su familia durante sus primeros meses en Alemania, cuando la adaptación al fútbol europeo y la vida lejos de casa representaban un desafío considerable para un joven de 18 años.

Inicios Difíciles en Múnich

El año 2002 marcó el inicio de la travesía de Guerrero en Europa cuando fue fichado por el Bayern Múnich, uno de los clubes más prestigiosos del continente. En ese momento, Claudio Pizarro ya era una estrella consolidada en el equipo bávaro, habiendo demostrado su capacidad goleadora y dejado en alto el nombre del Perú en Europa. Sin embargo, para Guerrero, la experiencia fue, en sus propias palabras, “muy difícil”. La distancia de su familia y el reto de adaptarse a un entorno completamente nuevo se hicieron sentir desde el primer día.

Paolo Guerrero llegó a los 18 años a Bayern Múnich
Paolo Guerrero llegó a los 18 años a Bayern Múnich. Foto: IMAGO

“Los primeros dos meses llamaba todos los días a mis papás”, confesó Guerrero en el podcast. Su estancia inicial en un hotel no hizo más que agravar su sensación de aislamiento, y la soledad que experimentaba solo se aliviaba en parte con las llamadas diarias a casa. “Mi empresario de la época tenía que pagar no sé cuánto la cuenta del teléfono del hotel”, agregó Guerrero, resaltando lo costoso que resultaba mantener el contacto con sus seres queridos. Después de tres meses en el hotel, fue trasladado a una residencia para atletas de alto rendimiento, lo que facilitó un poco su proceso de adaptación.

El apoyo Invaluable de ‘Pizarrinha’

A pesar de las dificultades, Guerrero encontró en Claudio Pizarro y su familia un soporte invaluable, sosteniendo que existían días que eran solitarios y el papel del excapitán de la Bicolor fue clave para que sienta en un equipo, más allá de la convivencia del día a día en el cuadro ‘Bávaro’.

“Fue un sacrificio absoluto, duro. Había días que me sentía muy solo, gracias a Dios tenía a Claudio y a su familia que en esa época me trataron súper bien, pero por ratos ya no quería incomodar”, manifestó el atacante aliancista.

En su conversación, Guerrero también expresó una profunda admiración hacia Pizarro, no solo por su talento en el campo de juego, sino por el legado que dejó en Europa. “Claudio Pizarro, porque hacía goles y dejó el nombre del Perú en alto en Europa”, culminó Paolo, reconociendo la influencia que logró el ‘Bombardero’ internacionalmente, dejando el nombre del país con valla alta.