Riquelme da un paso atrás y vuelve a confiar en Miguelo para recuperar el espíritu competitivo de Boca Juniors. El posible retorno del entrenador como pedido de disculpas.

Boca Juniors está atravesando una de las crisis institucionales y deportivas más complicadas desde que Juan Román Riquelme es el presidente de la institución. La temprana eliminación de la Copa Libertadores contra Alianza Lima, la caída en el Superclásico contra River Plate y la derrota contra Independiente en los cuartos de final de la Liga Profesional 2025, resquebrajaron el vínculo entre los dirigentes, jugadores y la hinchada.

Después de varios entrenadores sin resultados (los últimos tres no lograron ningún título), el posible regreso de Miguel Ángel Russo se puede interpretar como un intento por recuperar algo de sensatez y una revisión de los errores que cometió la dirigencia de Boca Juniors en el pasado. Curiosamente, el experimentado entrenador de 69 años regresaría al club cuatro años después de ser despedido por esta misma dirigencia.

El último paso de Miguel Ángel Russo por Boca

Con Russo al mando, Boca salió campeón de la antigua Superliga Argentina 2020 y de la Copa de la Liga Profesional 2021. Además, llevó al equipo a semifinales de la Copa Libertadores. Durante su segundo ciclo, Miguel Ángel eliminó dos veces a River Plate, una de las espinas del ciclo dirigencial de Angelici. Pese a contar con números positivos, ya que ganó 31 partidos de 60 y sólo perdió 12, Juan Román Riquelme y el Consejo de Fútbol tomaron la decisión de apartarlo y apostar por caras nuevas.

Ni Sebastián Battaglia, ni Hugo Ibarra, ni Jorge Almirón, ni Diego Martínez ni Fernando Gago lograron estabilidad. Cada uno tuvo estilos diferentes, pero ninguno se acercó al ideal que buscaban los dirigentes con Riquelme a la cabeza. Estuvieron lejos de darle una identidad que caracterice a Boca Juniors, motivo por el que Román podría decirse que vuelve a su lugar seguro con Russo.

Ante las convulsionadas gestiones y sus sucesores, por propia deficiencia o incompatibilidad con el cuestionado Consejo de Fútbol, el ciclo de Russo fue crecientemente reivindicado por Riquelme en el último tiempo. Incluso, el exfutbolista ha dejado entrever entre sus confidentes su cuota parte de responsabilidad en el triste desenlace de la última etapa de Miguel al no encargarse él mismo de hacer una “limpieza” a tiempo del plantel.

La autocrítica velada de Riquelme

El posible regreso de Miguelo es una noticia que sacudió no sólo al mundo Boca sino también al fútbol argentino, ya que la misma dirigencia que lo despidió lo vuelve a buscar cuatro años después como salvador. Esta decisión de Juan Román Riquelme, quién fue el artífice de todo, tiene un impacto futbolístico y simbólico porque representa, en cierta medida, una admisión de que los sucesos deportivos no han estado a la altura de lo que Boca requiere.

En este momento crítico del club, el llamado a Miguel Ángel Russo es un reconocimiento indirecto de Juan Román Riquelme y el Consejo de Fútbol a los fanáticos del Xeneize de que cometieron errores. Con esta decisión, Boca busca que todos tiren para el mismo lado y el equipo vuelva a estar en lo más alto del fútbol argentino.