Parma finalmente comprará al jugador de 20 años, y en la dirigencia ya están moviendo fichas para el mercado de pases.

En Liniers hay alivio. Después de varias semanas de incertidumbre, la permanencia del Parma en la Serie A activó una de las operaciones más esperadas por la dirigencia de Vélez. El club italiano está ahora obligado a comprar a Christian Ordóñez, una de las joyas del Fortín, por una cifra que alcanzará los 9,6 millones de dólares limpios para la institución. Un número para nada despreciable, teniendo en cuenta el presente económico que vive el club.

La transferencia, que inicialmente estuvo supeditada a la salvación del conjunto parmesano del descenso, se concretará en julio. Así lo había estipulado el contrato acordado en enero, cuando Vélez buscaba asegurar ingresos sin desprenderse inmediatamente de una de sus figuras del título de la Liga Profesional 2024. Con la Serie A finalizada y el Parma manteniéndose en la máxima categoría, la dirigencia de Liniers festeja una inyección económica que puede marcar un antes y un después.

Los objetivos de Vélez en el mercado de pases

Pero, ¿en qué piensa invertir Vélez este inesperado ingreso millonario? Las prioridades están claras. Guillermo Barros Schelotto, recientemente llegado al club, ya había elevado su pedido de al menos cuatro refuerzos de jerarquía tras evaluar un plantel que, a su criterio, “no estuvo a la altura” en los últimos torneos.

Con la venta de Ordóñez, más los montos que ingresarán por Valentín Gómez (transferido a Udinese por 8.5 millones de dólares) y Álvaro Montoro (negociado con un club de Brasil), Vélez podría disponer de cerca de 30 millones de dólares para renovar el plantel y volver a ser competitivo. Barros Schelotto ya trabaja con la Secretaría Técnica para definir los nombres, y se espera que en los próximos días comiencen las gestiones por jugadores en puestos como zaguero central, volante creativo y delantero centro.

Sin embargo, lo más probable es que no todo vaya al mercado de pases. Otra parte del dinero sería destinada a mejoras estructurales, algo que viene reclamando el cuerpo técnico y los jugadores desde hace meses. Gracias a esta venta, en Liniers se ilusionan con comenzar a construir un proyecto serio con el mellizo a la cabeza. La expectativa ahora pasa por ver si la dirigencia sabrá usar bien los recursos para devolver a Vélez a los primeros planos.