Felipe Loyola dejará un enorme vacío en el plantel del Rojo cuando se vaya, pero el DT ya tiene en carpeta a otro volante central chileno.

Independiente empieza a mover sus fichas en el mercado de pases. Tras un semestre competitivo en el que alcanzó las semifinales de la Liga Profesional, el equipo dirigido por Julio Vaccari se prepara para la segunda mitad del año con una premisa clara: reforzar sin desarmar. En ese sentido, el entrenador, que ya demostró que tiene un ojo clínico para los refuerzos, intentará seguir por la misma línea en este libro de pases. Más que una renovación masiva, lo que se proyecta en Avellaneda es un recambio quirúrgico.

Una de esas modificaciones puntuales está relacionada con una figura clave del equipo: Felipe Loyola. El chileno, consolidado como uno de los mejores mediocampistas del torneo, está en la mira de varios clubes del exterior. Desde Europa ya se han mostrado interesados, y aunque todavía no se concretaron los rumores que lo vinculan con Bayern Munich, su salida parece inevitable. Frente a ese escenario, en Independiente ya tienen en carpeta a su posible reemplazante.

Independiente tiene a Rodrigo Echeverría en carpeta

La dirigencia y el cuerpo técnico coincidieron en que, si se concreta la venta de Loyola, el refuerzo deberá tener jerarquía internacional, experiencia en el fútbol argentino y capacidad para adaptarse de inmediato. La respuesta apareció rápido: Rodrigo Echeverría, actual jugador de León de México y ex Huracán, es el nombre que aparece en lo más alto de la lista de prioridades.

Echeverría, también chileno, tiene 30 años y un pasado reciente destacado en el fútbol argentino. Fue una de las figuras de Huracán en la temporada 2023/24 antes de ser transferido al Grupo Pachuca. Su versatilidad (puede jugar como volante central o defensor), su despliegue físico y su roce internacional con la selección de Chile lo convierten en un candidato ideal.

El volante viene de marcar cuatro goles en la última temporada de la Liga MX y conoce bien el ritmo y las exigencias del fútbol argentino, lo que minimizaría los tiempos de adaptación. Aún no hay una negociación formal en marcha, pero el interés es concreto y, con dinero fresco por la venta de Loyola o Kevin Lomónaco, las chances de avanzar en una propuesta aumentan. Con los objetivos definidos, el Rojo se prepara para un mercado sobrio, pero inteligente. Porque si bien no piensan gastar una fortuna, no se puede escatimar con el reemplazo de alguien tan importante como el chileno.