El ídolo del Canalla demostró su compromiso con su ex club, y los hinchas del cuadro rosarino ya piensan en su regreso.

El clima en Rosario Central está cargado de expectativas. Luego de un semestre que tuvo como broche de oro el regreso de Ángel Di María, el club se prepara para un mercado de pases ambicioso pero medido, con el objetivo de consolidarse como protagonista del fútbol argentino. Ariel Holan ya empezó a moldear el plantel y, mientras se siente cada vez más el clima en Gigante de Arroyito, un visitante inesperado ilusiona a los hinchas y el cuerpo técnico.

Todo ocurrió en Arroyo Seco, donde el primer equipo se entrenaba en plena preparación para lo que resta del 2025. Allí apareció Giovani Lo Celso, uno de los hijos pródigos del club, formado en las divisiones inferiores y con una carrera internacional consolidada. Su presencia no fue una simple visita: el gesto que tuvo dejó huella en quienes lo vieron y volvió a poner su nombre en la conversación auriazul.

Lo Celso se pasó por el entrenamiento de Rosario Central

Con mate en mano, Lo Celso se acercó al predio, saludó al cuerpo técnico y compartió una emotiva postal junto a Jorge Broun, referente del club. El momento fue capturado y publicado en las redes oficiales de Central con una frase significativa: “¡Siempre es un orgullo recibirte, Gio!”.

Este episodio reavivó los sueños de muchos canallas. En medio de una etapa marcada por la vuelta de ídolos, como lo es la de Di María, la visita de Lo Celso fue leída como algo más que un simple paso por su ciudad natal. Aunque su contrato con Real Betis se extiende hasta 2028, y el propio club andaluz no está dispuesto a liberarlo fácilmente, los hinchas no tardaron en imaginar lo que podría ser un futuro con él nuevamente en el mediocampo.

Desde lo simbólico, su aparición en este momento particular no pasó desapercibida para Ariel Holan ni para Di María, que comparte con él el lazo de haber surgido en Rosario Central y de haber defendido la camiseta argentina en lo más alto. Ambos vieron en su gesto una señal de pertenencia que fortalece el proyecto que buscan construir.

Con el Fideo en casa, Lo Celso de visita en el vestuario y los hinchas que sueñan despiertos, Rosario Central se ilusiona. El regreso del Heredero tal vez aún no esté listo para concretarse, pero su abrazo a Broun y a toda la institución sin dudas puede interpretarse como una promesa silenciosa.