Ante la necesidad de encontrar variantes para reforzar su plantilla, el mellizo persiste por un futbolista que genera una grieta en el cuadro velezano.

El mercado de pases de Vélez Sarsfield transita un camino alentador, pero con algunos matices. Guillermo Barros Schelotto ya tiene en su plantilla dos refuerzos que solicitó expresamente como lo son Lisandro Magallán y Diego Valdés, dos jugadores que representan un paso importante en la conformación del equipo fortinero para el segundo semestre.

Sin embargo, todavía está en el aire la sensación de que faltan nombres para terminar de armar un plantel competitivo que esté a la altura de las circunstancias, ya que no sólo Vélez tiene que enfocarse en revertir la imagen que demostró en la Liga Profesional sino también en dar pelea en la fase final de la Copa Libertadores, uno de los principales objetivos del mellizo a la hora de asumir en Liniers.

Tanto Guillermo Barros Schelotto como Fabián Berlanga, presidente de la institución, son conscientes de que hay puestos claves que siguen sin cubrirse. En ese contexto, y para evitar gastos que compliquen las finanzas del equipo, el entrenador apuesta por Thiago Fernández, un jugador resistido por parte de la hinchada.

Guillermo intentará convencer a Thiago Fernández para que renueve

La decisión que tomó el mellizo no cae del todo bien en el mundo Vélez porque el mediocampista de 21 años no está seguro de renovar su contrato, el cual vence en diciembre de este año y eso rompió la relación del futbolista con la hinchada velezana. Sin embargo, Guillermo Barros Schelotto pretende contar con Thiago Fernández cuando esté recuperado al ciento por ciento y buscará convencerlo para que extienda su vínculo con la institución.

Se estima que volverá a entrenar a la par del grupo en agosto y el cuerpo técnico lo utilizará, ya que es un futbolista diferencial que demostró su calidad hasta que se lesionó de gravedad. La dirigencia todavía sigue trabajando para destrabar su situación contractual, pero el jugador mantiene su postura en silencio, lo que alimenta el malestar de los fanáticos del Fortín.

En un momento donde se necesita cohesión para afrontar el segundo semestre, la decisión de Guillermo Barros Schelotto de utilizar un futbolista que podría irse libre generaría una grieta interna. Thiago Fernández se convirtió en el epicentro de una novela que parece no tener final cercano. Sin embargo, la resolución del caso podría ser determinante no sólo para el armado del equipo sino también para recuperar la sintonía entre el plantel, la dirigencia y los hinchas.