Boca ya tiene a Paredes, pero Riquelme va por su obsesión en una guerra millonaria
Leandro Paredes vuelve a Boca, pero no termina el mercado de pases para Riquelme, que ya piensa en otro refuerzo.
El mercado de pases no da respiro y en Brandsen 805 lo saben bien. Mientras los hinchas de Boca celebran con euforia la vuelta de un campeón del mundo, la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme no se detiene. El regreso de Leandro Paredes es apenas el primer golpe sobre la mesa de un equipo que, de la mano de Miguel Ángel Russo, quiere volver a ser protagonista absoluto en el fútbol argentino y sudamericano.
Luego de intensas negociaciones, Paredes ya está en Buenos Aires y pasó este miércoles por la revisión médica, paso previo a la firma de un contrato que lo unirá al Xeneize hasta diciembre de 2028. Su presentación oficial está prevista para este jueves en La Bombonera, en un evento que promete ser multitudinario. El volante surgido del club regresa tras más de una década en Europa, con la ilusión de ser el líder futbolístico y emocional del nuevo Boca.
Boca quiere a Alan Rodríguez
Pero mientras la atención está puesta en su presentación, Riquelme trabaja silenciosamente en lo que muchos en el club consideran su verdadera obsesión del mercado. Y ese nombre propio es Alan Rodríguez, el mediocampista uruguayo de 25 años que brilla en Argentinos Juniors y que viene de firmar un gran Torneo Apertura como uno de los capitanes del equipo de Nicolás Diez.
Según confirmó el periodista Germán García Grova, Boca ya inició conversaciones formales con el Bicho para quedarse con el pase del Rayo, aunque no será sencillo. En paralelo, Inter de Porto Alegre también está en la pelea y ya realizó una oferta concreta de 4 millones de dólares por el 70% del pase. La respuesta desde La Paternal fue tajante: la cifra que exigen es de 6 millones por ese porcentaje, o no habrá trato.
Si lo quiere, Boca deberá no solo igualar o mejorar la oferta de los brasileños, sino también convencer al futbolista, que tiene contrato con Argentinos hasta 2028 y no posee cláusula de rescisión. El Consejo de Fútbol cree que su perfil encaja perfectamente como relevo o acompañante de Paredes en la mitad de la cancha, y Russo ya dio el visto bueno.
Mientras tanto, Boca también gestiona otras posibles incorporaciones, como extremos y defensores centrales. Pero el caso Alan Rodríguez es especial para Riquelme, que no quiere dejarlo escapar, incluso si debe librar una pulseada directa con los millones del fútbol brasileño.