Independiente, del sueño al tropiezo: 3 motivos detrás del declive del Rojo
El conjunto de Vaccari está pasando un mal momento y preocupa a sus fanáticos, pero como toda crisis, tiene un trasfondo que debe resolverse para volver a su mejor versión.
Después de una primera mitad de temporada donde Independiente parecía haber recuperado su gen competitivo, el inicio del segundo semestre es una antítesis de los primeros seis meses. El equipo dirigido por Julio Vaccari no encuentra el rumbo en la Liga Profesional 2025 y a pocas semanas de los octavos de final de la Copa Sudamericana, las señales de alarma se multiplican en Avellaneda.
La ilusión de los hinchas se transformó en decepción en poco tiempo, y lo que parecía ser el inicio de una nueva etapa en Independiente, hoy se oscila por malas decisiones, tensiones internas y un equipo que perdió su esencia futbolística. Estos son los 3 motivos detrás del declive del Rojo en esta segunda mitad de la temporada.
Independiente: Quiebre en la relación entre el cuerpo técnico y la CD
El primer gran foco de conflicto estalló desde adentro. Las polémicas declaraciones de Julio Vaccari apuntando contra la dirigencia por el mercado de pases encendieron una mecha que sigue ardiendo. “Con el mercado de pases ni idea, desconozco. Tendrías que preguntarles a los dirigentes qué es lo que saben y qué es lo que te pueden aportar ellos...”, disparó el entrenador en conferencia de prensa. Frase que no fue bien recibida por los directivos porque cumplieron con varios de los pedidos de Vaccari, pero fallaron en las prioridades.
Julio Vaccari fue claro desde el inicio del mercado con los puestos que necesitaba reforzar y todavía sigue esperando que llegue un central zurdo, desde el libro anterior, y un centrodelantero. En este último caso, no sólo no le trajeron un nombre para que pelee el puesto con Gabriel Ávalos sino que se desprendieron de sus tres suplentes. Vendieron a Santiago Hidalgo y Matías Giménez Rojas, mientras Ignacio Maestro Puch se fue a préstamo. Esta desconexión entre el cuerpo técnico y la comisión directiva se transformó en un problema estructural en Independiente.
Del brillo a la confusión: Independiente perdió su estilo de juego
El segundo motivo de preocupación es que Independiente perdió su identidad futbolística. La fluidez con la que se asociaban los jugadores, los circuitos de juego que tenía en el mediocampo y la solidez defensiva que caracterizó al equipo de Vaccari durante los primeros seis meses del año, quedó en el olvido. Está perdido en el campo, no encuentra el rumbo. “Yo soy el que tengo que darles les herramientas para que salgan del bajón”, declaró Vaccari haciendo cargo del mal funcionamiento de Independiente.
Más allá de las malas decisiones que puede tener el entrenador, de un campeonato a otro, futbolistas como Felipe Loyola y Luciano Cabral, dos jugadores que fueron importantes, hoy no logran gravitar. Cuando tu jugador con más despliegue y el cerebro del equipo no brillan, el nivel colectivo se desmorona. Pese a las buenas actuaciones de Rodrigo Rey y Kevin Lomónaco, que siguen pujando hacia adelante para que Independiente siga en lo más alto, las líneas del equipo no tienen conexión y sobre todo, el Rojo no tiene gol.
Gabriel Ávalos está aislado en el equipo, no tiene competencia para que mejore su rendimiento ni recambio, por lo que el entrenador no tiene una solución para sustituir al delantero paraguayo. Un futbolista que buscó irse en el último mercado, pero las ofertas que llegaron no convencieron a los dirigentes.
El mercado de pases expone las debilidades de Independiente
Walter Mazzantti, Ignacio Pussetto, Leonardo Godoy, Milton Valenzuela y Facundo Zabala son los refuerzos que trajo Independiente en la última ventana. Todos han sumado minutos, pero todavía no lograron tener un impacto real en el equipo de Julio Vaccari. Algunos mostraron destellos de lo que pueden llegar a ser, pero el Rojo buscó un salto de calidad y las incorporaciones no se lo dieron.
Además del mencionado problema en el ataque, también sufre mucho en defensa. Sin Sebastián Valdéz, uno de los grandes refuerzos de la primera mitad del año, Independiente perdió mucho defensivamente. Nicolás Freire no está en un gran momento, viene de estar lesionado mucho tiempo y está jugando a perfil cambiado. Le está costando mucho, no termina de conectar con Kevin Lomónaco y está siendo de los principales apuntados en este duro momento del club. Vaccari necesita un “6” y un “9”. El Rojo tiene dos cupos para cumplir con el DT hasta el 31 de agosto.
Independiente debe restaurar la armonía interna, reforzar inteligentemente en las zonas más sensibles y, por sobre todas las cosas, recuperar su identidad futbolística. Tiene que dejar de negar la crisis y asumir la responsalidad para reconstruirse con seriedad y no vivir una nueva pesadilla.