Verón piensa en el plantel de Eduardo Domínguez para encarar este segundo semestre del 2025, y en lo que le puede faltar.

Cuando el mercado de pases parecía haber alcanzado su punto final en La Plata, Estudiantes sorprendió con una jugada inesperada. La dirigencia encabezada por Juan Sebastián Verón, lejos de bajar la persiana, mantiene viva la posibilidad de incorporar una última pieza para Eduardo Domínguez, que aún no se resigna a cerrar el plantel.

Hasta el momento, el León sumó nombres rutilantes como los de Fernando Muslera, quien ya se adueñó del arco, y Leandro González Pirez, que llegó libre desde River. Ambos llegaron para cubrir zonas sensibles del equipo, que busca mejorar su rendimiento irregular en el ámbito local y consolidarse como protagonista en la Copa Libertadores. Sin embargo, la obsesión del cuerpo técnico sigue siendo el frente ofensivo.

Estudiantes va por un nuevo refuerzo ofensivo

En las últimas horas, trascendió que Estudiantes va por más. A la espera de cerrar las operaciones por Adolfo Gaich y Leonardo Suárez, el periodista Agustín Zabaleta informó que el Pincha intentará sumar a un delantero tapado, un nombre que aún no ha salido a la luz y que se maneja con absoluto hermetismo dentro del club. La posibilidad, aunque concreta, está sujeta a un movimiento clave: liberar un nuevo cupo.

Ese lugar en el plantel podría quedar vacante si se concreta la venta de Tiago Palacios a CSKA Moscú, una operación que lleva varios días de negociaciones. El club ruso ofreció 7 millones de dólares por el enganche, pero aún resta que las partes se pongan de acuerdo en los plazos de pago y en el reparto del pase, ya que Montevideo City Torque conserva el 20% de los derechos económicos del futbolista.

Universidad de Chile vs Estudiantes de la Plata, Copa Libertadores 2025.
Estudiantes depende de la venta de Palacios. (Foto: Imago)

De avanzar la venta, a Estudiantes le ingresarían cerca de 5,6 millones de dólares netos, y más importante aún, abriría el espacio reglamentario necesario para incorporar a ese delantero que ya está en carpeta, pero cuya identidad se mantiene en secreto para evitar interferencias de otros clubes.

Verón y Domínguez saben que esta puede ser su última jugada antes del cierre del libro. Con tiempo hasta el 31 de agosto en el mercado local, y hasta el 8 del mismo mes para inscribir en la lista de buena fe de la Copa Libertadores, en el Pincha todo está preparado para moverse rápido si se destraba la situación de Palacios.