El Muñeco mueve fichas en el plantel, y busca liberar algunos de los sueldos más altos del Millonario para fichar jugadores a futuro.

En un mercado de pases ambicioso, River volvió a dejar en claro que su objetivo es competir al máximo nivel, tanto en el ámbito local como en las competencias internacionales. Desde su regreso al club hace ya un año, Marcelo Gallardo no cumplió todos sus objetivos, y por eso va por más: llegaron refuerzos caros, se ejecutaron cláusulas importantes y se apostó por nombres con proyección. 

Pero detrás del protagonismo de los fichajes, se esconde una decisión estratégica que podría tener un impacto financiero decisivo para el club. Los refuerzos notables como Maxi Salas, Juanfer Quinteros y demás le permitieron al Muñeco completar un plantel competitivo y con profundidad. Pero, ¿cómo se equilibra un presupuesto tan alto?

Gallardo aparta a 4 jugadores y piensa venderlos

La respuesta está en la depuración silenciosa que inició Gallardo en los últimos días: cuatro jugadores del plantel profesional fueron apartados del grupo principal y entrenan a contraturno, fuera del esquema futbolístico del DT. Son nombres pesados, con salarios elevados y escaso protagonismo en el último semestre: Manuel Lanzini, Matías Kranevitter, Matías Rojas y Federico Gattoni.

El caso más emblemático es el de Lanzini. Su regreso ilusionó a todos, pero terminó siendo más costoso que útil. Hoy figura entre los mejores pagos del plantel, con un sueldo anual de 2,7 millones de dólares anuales, algo que no se condice con lo que aporta dentro de la cancha. Gallardo lo relegó por la superpoblación en su posición y por su escasa incidencia en los partidos. Similar es la situación de Kranevitter, un referente del vestuario, pero sin lugar tras la llegada de nuevos volantes y la falta de ritmo competitivo.

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Lanzini tiene uno de los sueldos más altos en River. (Foto: Imago)

Matías Rojas llegó libre con cartel de refuerzo de jerarquía, pero las lesiones lo marginaron y su sueldo alto lo transformó en un lastre financiero. En tanto, Gattoni, a préstamo desde Sevilla, no será tenido en cuenta pese a que River logró extender su cesión.

Con esta maniobra, Gallardo no solo ordena el plantel desde lo deportivo, sino que abre la puerta para un ahorro millonario en sueldos. En conjunto, estos cuatro contratos representan una carga significativa en la masa salarial anual del club, que ya escaló debido a las incorporaciones. Su salida no solo liberará espacio en el vestuario, sino que también podría representar un recorte de hasta varios millones de dólares, si logran ubicarse en otros destinos antes del cierre del mercado.