A pesar de que Andrés Fassi se esforzó para traer centrales en el mercado, el Apache favorece a un juvenil que tiene cada vez más minutos.

Desde su llegada a Talleres, Carlos Tevez tomó el timón con determinación, reestructuró el plantel con refuerzos de jerarquía y exigió compromiso total. La dirigencia, encabezada por Andrés Fassi, le cumplió: llegaron nombres de peso como José Luis Palomino y Rodrigo Guth para reforzar una defensa que había quedado diezmada tras la salida de figuras como Portillo y Riveros.

Pero en medio de ese reordenamiento y de los fichajes que coparon la atención en el mercado de pases de Talleres, Tevez tomó una decisión que sorprendió a muchos. Mientras todos esperaban que los recién llegados asumieran la titularidad inmediata, el DT dio un fuerte mensaje puertas adentro: la prioridad en la zaga central no la tienen necesariamente los refuerzos, sino un juvenil de la casa.

Tevez pidió que no convoquen a Santiago Fernández

Ese jugador es Santiago Fernández, un zaguero de apenas 20 años que debutó hace seis meses en el primer equipo y que, partido a partido, se ganó la confianza del cuerpo técnico. No solo eso: en lo que va del año, Fernández acumula 16 partidos con la camiseta de la T, casi todos como titular. Su evolución ha sido tan sólida que compite de igual a igual con Palomino y Guth, los dos centrales que llegaron para ser titulares.

image
Santi Fernández se luce en Talleres. (Foto: Talleres)

La confianza de Tevez es tan grande que decidió intervenir directamente para asegurarse de tenerlo disponible esta semana. En diálogo con Diego Placente, entrenador de la Selección Argentina Sub 20, pidió que Fernández no fuera convocado para los entrenamientos en Ezeiza, pese a que venía siendo habitual en las listas. El objetivo: que esté a disposición plena para el duelo ante Lanús.

Así, mientras Matías Gómez y Santino Barbi, otros juveniles del club, viajaron para entrenar con la Sub 20, Fernández se quedó en Córdoba. Una señal clara de que Tevez lo considera clave, incluso por encima de dos incorporaciones internacionales. El mensaje es contundente: el puesto se gana en la cancha, y hoy el juvenil está un paso adelante.

Con Palomino (35 años) y Guth (24) aún en fase de adaptación, Fernández no solo se perfila como titular para el próximo partido, sino que podría consolidarse como una de las grandes apariciones del fútbol argentino en la segunda mitad del año. Su presencia firme, lectura táctica y carácter lo convirtieron en un nombre propio dentro del vestuario, y en un símbolo de la nueva era Tevez.