Racing y un refuerzo con condiciones: el contrato especial de Marcos Rojo
El ex Boca llega a la Academia como una apuesta de la dirigencia de Diego Milito, que no se quiere llevar ningún disgusto.
En un mercado de pases que parecía cerrado para Racing, la dirigencia sorprendió con un giro inesperado. Con el objetivo de potenciar la defensa y sumar jerarquía de cara a los octavos de final de la Copa Libertadores, el club cerró la incorporación de Marcos Rojo. Una decisión que lleva la firma de Diego Milito y que contó con el visto bueno de Gustavo Costas, pese a que no estaba en la lista original de prioridades.
La apuesta no es menor. Se trata de un jugador con un pasado brillante, experiencia en Manchester United y la Selección Argentina, pero cuyo presente había quedado marcado por lesiones recurrentes, suspensiones y falta de continuidad. En Boca alternó buenas actuaciones con largos períodos fuera de las canchas, algo que encendió alarmas en Avellaneda. Sin embargo, su liderazgo y voz de mando fueron argumentos suficientes para que Racing decidiera abrirle las puertas.
Marcos Rojo firma un contrato de productividad en Racing
Lo cierto es que detrás de su llegada se esconde un acuerdo contractual poco habitual en el fútbol argentino. La dirigencia, consciente de sus antecedentes físicos y frecuentes expulsiones, optó por un contrato basado en la productividad: el defensor cobrará principalmente por partido jugado, en lugar de un sueldo fijo garantizado. Un esquema que se extenderá hasta diciembre de 2026 y que busca incentivar su presencia en cancha.
La medida tiene un trasfondo claro. En sus cuatro años en Boca, Rojo jugó menos de la mitad de los encuentros. Disputó 118 partidos, pero se perdió otros 141, de los cuales 103 fueron por lesiones, 28 por prevención y 10 por suspensiones. Entre los problemas más graves estuvo la rotura de ligamentos cruzados que sufrió entre 2022 y 2023, sumada a una seguidilla de lesiones musculares que limitaron su continuidad.
Cabe destacar que aunque ya entrena con el plantel y fue inscripto por Racing para la Libertadores, todavía no está habilitado para el torneo local. El reglamento AFA establece que solo pueden incorporarse jugadores libres antes del 24 de julio, fecha posterior a su rescisión en Boca. El club evalúa presentar un recurso de amparo para que pueda jugar en la Liga Profesional.
Por lo pronto, Marcos Rojo solo podrá disputar compromisos internacionales y de Copa Argentina, lo que reducirá sus oportunidades de sumar minutos y, por ende, de cumplir con los objetivos de productividad acordados. En Avellaneda confían en que, una vez resuelto el tema reglamentario, podrá convertirse en una pieza clave de la zaga central y un referente en el vestuario.