River está en problemas tras la rotura de ligamentos del campeón del mundo, y el Muñeco ya tomó una decisión.

La noticia cayó como un baldazo de agua fría en River. Germán Pezzella, uno de los pilares defensivos que Marcelo Gallardo había recuperado para este segundo ciclo, sufrió una lesión mucho más grave de lo que se imaginaba. Lo que en un principio parecía un esguince terminó confirmándose como la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, una dolencia que lo dejará fuera de las canchas por al menos 8 meses.

Por un lado, el Millonario pierde a un campeón del mundo y referente en la última línea. Por otro, la seguidilla de bajas en la zaga central empieza a poner en aprietos al entrenador: Lucas Martínez Quarta se recupera de un esguince de rodilla, Paulo Díaz arrastra una sinovitis crónica que lo obliga a dosificarse, y las alternativas de experiencia son escasas. En medio de la Copa Libertadores, la Liga Profesional y la Copa Argentina, el panorama defensivo luce complicado.

River no incorporará tras la lesión de Pezzella

River podría incorporar un refuerzo para el torneo local y la Copa Argentina, siempre que lo solicite dentro de los 5 días posteriores a la confirmación de la lesión. Sin embargo, Conmebol solo permite reemplazar a un jugador lesionado si se trata de un arquero, por lo que en la Libertadores no hay margen de maniobra hasta los cuartos de final. Ahí es donde surge la gran pregunta: ¿vale la pena salir al mercado solo para reforzar el plano doméstico?

La respuesta de Gallardo parece haberse definido en las últimas horas: no habrá búsqueda de un nuevo central. El DT confía en la plantilla actual y, sobre todo, en una de las incorporaciones silenciosas del semestre: Lautaro Rivero. Repatriado desde Central Córdoba, el defensor dejó una muy buena impresión en su debut ante Independiente, aunque quedó fuera de la lista de buena fe de la Libertadores para los octavos de final. Su inclusión podría llegar recién en la instancia de cuartos.

El desafío para Gallardo será encontrar el equilibrio defensivo en un momento de máxima exigencia. No es la primera vez que el Muñeco enfrenta una encrucijada de este tipo, y su historial de apuestas por jugadores con pocos minutos previos invita al optimismo. Rivero, que no estaba en los planes iniciales de la Copa, podría transformarse en un nombre clave más pronto de lo que imagina.