Su llegada despertó la ilusión en los fanáticos del Millonario, pero por culpa de las lesiones y oportunidades desaprovechadas, no pudo demostrar su mejor versión y abandona la institución.

El mercado de pases siempre genera expectativas en River Plate, ya que a lo largo de sus años como entrenador del Millonario, Marcelo Gallardo realizó incorporaciones que dejaron una huella. Sin embargo, también hay algunos nombres que no rindieron como se esperaba en su paso por la institución de Núñez. En este libro de transferencias, una de las apuestas fallidas del Muñeco llegó a su final.

Uno de los movimientos que despertó la ilusión de los hinchas del Millonario fue la llegada de Matías Rojas a principios de año, ya que después de demostrar un gran nivel con la camiseta de Racing y en su breve paso por Inter Miami, todos pensaban que podría llegar a convertirse en una pieza clave para el equipo dirigido por Marcelo Gallardo. No obstante, esa expectativa pronto se desvaneció: el paraguayo no terminó de adaptarse, y su aporte al equipo fue mínimo.

Matías Rojas rescinde con River y vuelve a la MLS

Su arranque con la banda roja en el pecho fue prometedor: necesitó sólo siete minutos en su debut para convertir su primer gol y alimentar las esperanzas de que se trataba de un acierto en el mercado. Pero con el correr de los partidos, su rendimiento fue disminuyendo.

Apenas registró ocho encuentros, nunca fue titular y su paso por River estuvo marcado por las lesiones que afectaron sus posibilidades de tener continuidad. A raíz de ello, Gallardo dejó de tenerlo en cuenta y Matías Rojas fue marginado en esta ventana de transferencias junto a varios futbolistas entre los que se destacan Manuel Lanzini y Matías Kranevitter.

Sin minutos y apartado del plantel profesional, Matías Rojas acordó de palabra los términos para rescindir su contrato con River Plate. De acuerdo a la información de Germán Balcarce, el paraguayo se encontraba a préstamo y al firmar su desvinculación, continuará su carrera en Portland Timbers de la MLS.

De esa manera se cierra un capítulo fugaz y olvidable en el mercado de pases de River Plate. Matías Rojas se marcha sin pena ni gloria, dejando atrás una etapa en la que nunca logró encontrar su lugar. Una apuesta de Gallardo que no funcionó y una nueva demostración de que, en el fútbol, las promesas no siempre se traducen en realidades.