El Muñeco decidió la salida de varios jugadores en este mercado de pases, y uno en particular la rompe en el torneo local.

Marcelo Gallardo comenzó el segundo semestre del año con una fuerte depuración en el plantel de River. Como parte de esa decisión, varios futbolistas fueron notificados de que no serían tenidos en cuenta y debían buscar un nuevo destino. Una determinación difícil, pero que el Muñeco consideró necesaria para rearmar su proyecto competitivo en Núñez.

Entre los nombres que quedaron marginados hubo jugadores con peso en el vestuario y recorrido en el fútbol argentino. La idea era renovar energías, sumar refuerzos estratégicos y dar salida a quienes habían cumplido un ciclo. En esa lista aparecía un volante central que, pese a su entrega, no logró consolidarse como titular en la última etapa y veía limitado su espacio en la rotación.

Rodrigo Aliendro salió de River y es figura en Vélez

Ese jugador era Rodrigo Aliendro, quien después de 3 temporadas se despidió de River. Lo hizo rescindiendo su contrato, que vencía en diciembre y que podía extenderse de manera automática si disputaba el 50% de los partidos oficiales en 2025. Su destino inmediato fue Vélez, donde lo pidió expresamente Guillermo Barros Schelotto. 

image
Aliendro, refuerzo de Vélez en el mercado de pases. (Foto: Vélez)

El mediocampista llegó libre y rápidamente se ganó la confianza del mellizo, que lo utilizó como pieza clave en la mitad de la cancha. En sus primeros tres partidos, frente a San Lorenzo, Fortaleza e Independiente, jugó los 90 minutos y sorprendió gratamente a los hinchas por su despliegue y claridad para manejar el balón.

La noche consagratoria llegó ante el Rojo en el José Amalfitani. Vélez ganó 2-1 y Aliendro fue la gran figura: siempre bien posicionado, fue el eje de la circulación y también colaboró en la recuperación. Lideró todas las estadísticas: 72 toques, 35 pases precisos, 10 pases al último tercio, 10 duelos ganados, 9 acciones defensivas exitosas, 5 entradas limpias y 2 intercepciones. Un repertorio completo que dejó en claro su jerarquía.

Los hinchas lo destacaron en redes ya que no sólo fue vital en la construcción, también transmitió la sensación de haber encontrado un lugar donde sentirse importante. Mientras en River la competencia interna es feroz y los refuerzos ocuparon su lugar, en Vélez el mediocampista halló continuidad y protagonismo. La apuesta de Barros Schelotto le dio resultados inmediatos: un futbolista que parecía quedar en el olvido hoy es el motor del Fortín, mientras que el River de Gallardo todavía no encuentra su mejor forma.