El entrenador estaba expectante de un movimiento en el mercado que le permitiría ingresar un monto importante para apostar por su goleador, pero la ilusión duró poco.

Talleres está pasando por un momento muy complicado en la Liga Profesional 2025. El equipo no encuentra respuestas, los malos resultados se acumulan y el enojo del hincha es cada vez más evidente. En este contexto, Carlos Tevez busca soluciones urgentes para revertir la situación. Sin embargo, con un plantel limitado ofensivamente, el panorama se vuelve cada vez más complejo para el entrenador.

Uno de los pedidos más reiterados de Tevez durante el mercado de pases fue la incorporación de un delantero, un puesto que anteriormente había exigido Diego Cocca. A pesar de todos los intentos de Andrés Fassi por cumplir con su entrenador, las alternativas fueron siendo descartadas una por una. Justo cuando aparecía una oportunidad que podría cambiar el rumbo en Barrio Jardín, el escenario se derrumbó y la esperanza de contar con un goleador en el cierre del mercado se desvaneció.

La venta de Hincapié se frenó y Talleres lo sufre

En el año 2021, Talleres vendió a Piero Hincapié al Bayer Leverkusen por 5 millones de dólares y conservó un 20% de una futura venta. Una decisión acertada, ya que en los últimos días se habló de una posible transferencia de 60 millones de euros al fútbol inglés, un movimiento que le dejaría un importante rédito económico al conjunto cordobés. Sin embargo, en las últimas horas, hubo un cambio en las condiciones y ese dinero no llegará a Barrio Jardín.

De acuerdo a la información de Fabrizio Romano, Arsenal está en negociaciones con Bayer Leverkusen para reforzar su plantilla con Piero Hincapié. Sin embargo, sería a través de un préstamo con una opción de compra. Este movimiento dilata el ingresó de 8 millones de dólares a las arcas de Talleres y le quita la posibilidad de contar con ese dinero de forma inmediata para moverse con rapidez en el mercado y concretar la llegada del del goleador que tanto necesita Tevez.

Más allá de que se convertiría en la venta más cara de la historia de Talleres, si se suman los dos ingresos, lo que estaba en juego era más urgente: una oportunidad para revertir su preocupante actualidad. Con la operación en suspenso y el tiempo en su contra, Talleres se quedó sin su salvavidas financiero y, sobre todo, sin el delantero que su entrenador reclama. La ilusión de Tevez duró poco y ahora el equipo deberá afrontar lo que resta del torneo con lo que tiene.