La dirigencia y el cuerpo técnico del Pincha priorizaron jerarquizar su plantel y no incorporar muchos jugadores. Los nombres que llegaron están cumpliendo las expectativas, pero también se equivocaron con una de sus decisiones.

Estudiantes de La Plata encaró el mercado de pases de la Liga Profesional 2025 con la intención de reforzar las zonas más sensibles del equipo. Con el objetivo de poder pelear en todas las competiciones de este segundo semestre, Eduardo Domínguez apostó por incorporaciones que aporten experiencia y jerarquía. Al mismo tiempo, permitió salidas de aquellos jugadores que, en un principio, no estaban en sus planes. Sin embargo, el cierre del libro de transferencias dejó una mezcla de buenas decisiones y oportunidades desaprovechadas.

En esa sintonía, Estudiantes realizó dos movimientos que marcaron su ventana invernal: uno fue un gran acierto y el otro, un error evitable. La llegada de Fernando Muslera fue una incorporación de alto impacto, ya que se convirtió una pieza importante del equipo de Eduardo Domínguez en pocos partidos. Por el contrario, la salida de Mauro Méndez a Banfield resulta difícil de justificar, por su buen nivel en el Taladro y las faltas de alternativas que tiene el Pincha en ataque.

Las dos caras de Estudiantes en el mercado de pases

Domínguez necesitaba reforzar el arco y no dudó en ir a buscar a Fernando Muslera. El arquero uruguayo no sólo jerarquizó su plantel, sino que respondió bajo los tres palos desde su debut. Apareció con atajadas decisivas en la Copa Libertadores que le permitieron a Estudiantes sostener el resultado o mantener con vida al equipo en aquellos duelos más complejos. Además, su liderazgo, siguiendo los dichos del entrenador, no sólo se ve en los partidos sino todos los días. Es mucho más de lo que se ve, fueron las palabras de Domínguez para Muslera.

Los números de Fernando también respaldan su rendimiento. Mantuvo su arco en cero en cuatro de los ocho partidos que lleva con la camiseta de Estudiantes. Su seguridad y experiencia bajo los tres palos le dieron al Pincha una estabilidad defensiva que necesitaba para poder competir a nivel nacional e internacional, debido a que fue uno de sus puntos más débiles durante la primera parte del año. Por ello, la incorporación de Fernando Muslera es el gran acierto de Domínguez en el mercado.

En cambio, la salida de Mauro Méndez deja más dudas que certezas. El delantero charrúa había mostrado buenos rendimientos con la camiseta de Estudiantes, pero sufrió una dura lesión que lo dejó fuera de los terrenos de juego durante mucho tiempo. Sin embargo, cuando se recuperó, Estudiantes lo cedió a Banfield. Desde su llegada al Taladro, Mauro lleva 3 goles y es uno de los máximos artilleros del torneo.

En un plantel donde Guido Carrillo es el único “9” en buen nivel, y con Lucas Alario lejos de su mejor versión, Méndez podría haber sido la alternativa que Domínguez necesita. Sobre todo después de que Adolfo Gaich, el principal apuntado por el entrenador, finalmente no llegó. Así, el mercado de pases de Estudiantes dejó un contraste marcado entre un acierto total como la incorporación de Fernando Muslera y un error que podría pagar caro como lo es la salida de Mauro Méndez.