Cerró el mercado de pases y Talleres incorporó muy poco, pero al mismo tiempo el presidente se movió para firmar un contrato importante.

La Liga Profesional cerró su mercado de pases y dejó a Talleres en el ojo de la tormenta. El club cordobés, que en el primer semestre había dado un golpe histórico al conquistar la Supercopa Internacional frente a River, hoy atraviesa un presente oscuro: malos resultados, hinchas impacientes y un clima enrarecido que tiene a la dirigencia como principal apuntada.

Carlos Tevez, conductor del equipo, fue claro en sus pedidos: necesitaba refuerzos de jerarquía, especialmente un delantero centro. Sin embargo, el mercado concluyó sin que esa prioridad se cumpliera. Andrés Fassi, presidente del club, sumó piezas en defensa y mediocampo, pero no alcanzó para calmar la tensión. Y en medio de ese panorama, el dirigente encontró un argumento para defender su gestión: apostar al semillero.

Talleres le firma el primer contrato al juvenil Lautaro Ortiz

En las últimas horas, Talleres oficializó la firma del primer contrato profesional de Lautaro Fabián Ortiz, mediocampista de 17 años que juega en el club desde cebollitas y ya convirtió un gol en Reserva. Su vínculo se extenderá hasta diciembre de 2027, consolidando así su lugar como patrimonio institucional. Algo notable es que fue convocado a las selecciones nacionales Sub-15 y Sub-17, con lo cual se trata de un jugador con futuro prometedor.

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Lautaro Ortiz firmó contrato en Talleres. (Foto: Talleres)

Ortiz se suma a una lista de doce juveniles que en lo que va del año pasaron a ser profesionales, entre ellos Santiago Fernández, Matías Ruiz, Thiago y Giovanni Baroni, y Sebastián Corradi. La dirigencia lo presenta como parte del “Modelo de Gestión Talleres”, donde la formación y blindaje de talentos propios son tan importantes como las incorporaciones.

La política juvenil contrasta con lo ocurrido en el mercado. Llegaron José Luis Palomino, Rodrigo Guth, Gabriel Báez y Mateo Cáceres, que aportan variantes, pero no resuelven la falta de un 9 de jerarquía. Tevez ya probó todas las opciones posibles en ese puesto, pero nadie anota, con lo cual ante un presente alarmante llega algo de ilusión por lo que se viene.

Talleres sigue comprometido en la tabla y la paciencia de la hinchada es cada vez menor. En ese marco, Fassi apuesta al discurso de futuro: la idea de que de las inferiores surgirán los próximos nombres capaces de sostener al club. La firma de contratos como el de Ortiz envía un mensaje hacia afuera de que hay un plan a largo plazo, por más desolador que sea el panorama en este momento.