El efecto dominó que desató la salida de Álvaro Angulo en Independiente
Fue una de las figuras en el primer semestre, pero ante la primera oferta del exterior se marchó y nadie se imaginó en Avellaneda todo lo que sucedería después de su partida.
Independiente está atravesando uno de los peores momentos desde la llegada de Julio Vaccari, ya que no encuentra el rumbo ni en el torneo local ni en las competiciones internacionales. Una racha negativa que coincide con uno de los movimientos de la dirigencia en el mercado de pases: la salida de Álvaro Angulo. No encontró un reemplazo a la altura, el funcionamiento del equipo bajó, y el desequilibrio se volvió evidente tanto en defensa como en ataque.
La última vez que Álvaro Angulo jugó con la camiseta de Independiente fue por Copa Argentina ante Gimnasia de Mendoza. Partido donde se convirtió en héroe al marcar el tanto del triunfo sobre el final del encuentro. Un gol que significó la única victoria del conjunto dirigido por Julio Vaccari en lo que va del segundo semestre del año. Desde la salida del colombiano, el Rojo suma una preocupante seguidilla de empates y derrotas que, por el momento, lo mantienen lejos de sus principales objetivos para esta temporada.
Independiente no encuentra el rumbo sin Álvaro Angulo
La salida del lateral izquierdo colombiano a Pumas UNAM de México generó controversia en Independiente. No sólo por la importancia del jugador en el esquema táctico de Vaccari, sino por lo rápido que se dio. Angulo había firmado con Independiente en enero hasta diciembre de 2027, pero a los cinco meses, tomó la decisión de emigrar. Su impacto en Avellaneda fue inmediato, y al mismo tiempo negativo, ya que Independiente lleva 10 partidos sin conocer la victoria. La estadística es alarmante, debido a que una simple baja en el mercado se terminó convirtiendo en un golpe anímico y futbolístico para el Rojo, del que aún no logró recuperarse.
Desde su llegada, el colombiano se ganó un lugar en el equipo titular por su entrega, desborde y solidez. Fue el héroe de Independiente en varios encuentros, sobre todo en aquellos donde parecía tener un plus extra que sus compañeros y destrababa partidos desde el carril izquierdo. Esa clase de futbolistas que cambian el destino de un partido con sólo una jugada, no abundan en el mercado. Vaccari lo sabe bien, ya que no pudo encontrar en el libro de pases un jugador que le brinde las mismas garantías y lo sufre cada fin de semana.
La actualidad de Independiente refleja una combinación de malas decisiones, falta de reacción y también una cuota de infortunio. Quedó eliminado de la Copa Argentina, está último en su zona en el Torneo Clausura y su permanencia en la Copa Sudamericana está en duda. Espera por la resolución de Conmebol para saber si sigue o no con vida. Más allá de que el ciclo de Julio Vaccari está en la mira, el problema en Independiente es más bien estructural. Las señales son claras: cuando la baja de un futbolista perjudica el funcionamiento del equipo, se debe a que el plantel no estaba preparado para la misma.
En definitiva, la salida de Álvaro Angulo desnudó muchas de las falencias que ya existían en Independiente. Sin embargo, por su rendimiento individual y actuaciones heroicas, estaban parcialmente disimuladas. Hoy, sin el colombiano, todo se volvió más evidente. Independiente no sólo perdió a una figura, perdió equilibrio y confianza. Lo que parecía un simple movimiento de mercado, se convirtió en el disparador de una crisis deportivo que aún no tiene final.