Si bien no puede haber más incorporaciones en la Liga Profesional, desde afuera vienen a por un jugador relegado en el Xeneize.

El mercado de pases en Argentina ya cerró, pero en varios rincones de Europa las ventanas siguen abiertas. Esa particularidad mantiene en vilo a Boca, que aunque dio por finalizado su libro de incorporaciones hace semanas, aún no puede dar por cerrado el capítulo de las salidas.

Miguel Ángel Russo trabaja con el nuevo plantel que viene en alza, con nombres importantes como Leandro Paredes, Marco Pellegrino y Malcom Braida como refuerzos, pero las oficinas de Brandsen 805 siguen recibiendo llamadas desde el exterior. Y no se trata solo de sondeos, sino que hay propuestas formales sobre la mesa.

Boca evalúa dos ofertas por Kevin Zenón

El caso que mantiene en alerta al club es el de Kevin Zenón, el zurdo de 23 años que supo ser figura en 2024 y que hoy atraviesa un presente extraño, relegado por el DT y con ganas de dar el salto a Europa. Olympiacos de Grecia y CSKA de Moscú ya presentaron ofertas, y según informó el periodista Germán García Grova, en la Ribera están evaluando las propuestas.

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Zenón puede irse de Boca. (Foto: Imago)

Cabe destacar que falta aún 5 días para que cierre el mercado griego y 6 para el mercado ruso, con lo cual en esta semana entrante ya se podría definir el futuro del jugador. Lo cierto es que Juan Román Riquelme solo piensa dejarlo ir por una cifra cercana a los 10 millones de dólares, pero dado que está apartado, esto podría cambiar su consideración.

Zenón no juega hace más de un mes y quedó fuera de las últimas convocatorias. Desde el Consejo de Fútbol dejaron claro que, si bien escuchan ofertas, no aceptarán rebajas. El propio Olympiacos ofreció 7 millones de dólares, pero la propuesta fue rechazada por insuficiente. Boca había invertido 3 millones para comprarlo a Unión y pretende como mínimo triplicar esa cifra.

En febrero, Porto había ofrecido 10 millones de dólares por la totalidad de su pase y Boca lo rechazó, convencido de que podía obtener un número mayor. Hoy la situación es distinta: el futbolista perdió protagonismo, pero mantiene cartel en el Viejo Continente. Su contrato está firmado hasta diciembre de 2028 y la cláusula de rescisión asciende a 15 millones de dólares, cifra que funciona como referencia para las negociaciones.

Mientras Olympiacos y CSKA insisten, Boca espera una mejora económica que justifique desprenderse de un jugador que, más allá de su presente irregular, sigue siendo patrimonio valioso. La novela se extenderá algunos días más y definirá si el club logra mantener su plantel o si, otra vez, el mercado de pases se estira con una salida de último minuto.