El entrenador del combinado nacional dio una conferencia de prensa previa al duelo contra Ecuador, y planteó un dilema táctico interesante.

La Selección Argentina cerrará este martes su camino en las Eliminatorias con su visita a Ecuador. Con el boleto ya asegurado rumbo al Mundial 2026 y una racha de actuaciones sólidas que refuerzan la confianza, Lionel Scaloni ya empieza a proyectar los próximos pasos de un ciclo que busca renovar sin romper lo que ya está construido.

El DT campeón en Qatar encara un escenario distinto al de hace tres años: hoy debe sostener la esencia de un equipo que alcanzó la cima y, al mismo tiempo, abrir la puerta a una nueva camada de futbolistas que vienen empujando desde abajo. La ausencia de Lionel Messi en Guayaquil será, en ese sentido, una prueba más para evaluar variantes y medir cuánto se puede mover sin perder el orden.

Scaloni, entre la Selección campeona y la que jugará en 2026

En conferencia de prensa, Scaloni lo dejó en claro: “Hemos jugado grandes partidos con la Selección que ganó el Mundial y con esta también. Ahora han salido jugadores jóvenes que nos dan más verticalidad, algunos que juegan bien con la pelota. La idea del juego no es diferente, la identidad es la misma”. Esa frase resume el gran desafío del cuerpo técnico: incorporar nuevas piezas sin alterar el ADN del campeón.

El cierre de Eliminatorias lo encuentra probando variantes. En defensa, sin el suspendido Cristian Romero, Leonardo Balerdi aparece como alternativa para acompañar al capitán Nicolás Otamendi, mientras que Giuliano Simeone y Nicolás González podrían ocupar los laterales en lugar de los habituales Nahuel Molina y Tagliafico. En el medio, Alexis Mac Allister recuperará su lugar.

En ataque, la gran incógnita es si Julián Álvarez continuará como único referente o si se le sumará Lautaro Martínez, en un esquema más ofensivo que ya mostró resultados. Lo cierto es que cada ensayo suma información valiosa para un entrenador que, como él mismo admitió en esta conferencia de prensa, ya “tiene la base de la lista final para 2026” y no planea grandes sorpresas.

La convivencia entre referentes consagrados y jóvenes en ascenso será, entonces, el punto central de este proceso. Scaloni sabe que nombres como Mastantuono, Simeone o incluso Balerdi aparecen con fuerza en la proyección a mediano plazo. Pero también entiende que el peso de la experiencia de los campeones sigue siendo la columna vertebral. El desafío es renovar sin desnaturalizar, lo cual será clave de cara al mundial en Norteamérica.