Es uno de los goleadores de la Reserva de Mariano Herrón, pero lleva tiempo esperando por una oportunidad que no llega y está preparado para dar el salto.

Boca Juniors tiene una de las grandes fábricas de talentos del fútbol argentino y, a lo largo de su historia, ha sabido nutrir a su plantel profesional con jóvenes formados en el club. Sin embargo, en los últimos años, el salto de las inferiores al primer equipo se ha vuelto más complejo. A pesar de las promesas que emergen en Boca Predio, muchas encuentran dificultades para poder encontrar continuidad en Primera División, lo que genera un dilema constante entre el deseo de triunfar en el Xeneize y la necesidad de buscar minutos en otro lado.

Una disyuntiva que hoy tiene Valentino Simoni, delantero de la Reserva de Mariano Herrón, quien se encuentra en un momento bisagra de su carrera. Consolidado en su categoría y sin lugar en el plantel dirigido por Miguel Ángel Russo, el nacido en Cipolletti comienza a replantearse su futuro. A sus 21 años, está en la edad justa para dar el salto definitivo y mostrar en la máxima categoría del fútbol argentino. Sin embargo, su oportunidad no llega, y la duda se instala: ¿seguir esperando una chance con Russo o buscar rodaje en otro club?

El dilema de Valentino Simoni, el “9” que Russo no ve

Nació el 30 de abril de 2004 en Cipolletti, Río Negro. Lleva en Boca Juniors desde 2016 donde llegó junto a su hermano Thiago, después de una prueba que realizaron en Plaza Huincul. Desde muy chico dejó todo atrás para instalarse en Buenos Aires en busca de su gran sueño. Sin embargo, los obstáculos no dejan de aparecer en su camino.

Cuando estaba viviendo uno de sus mejores momentos en su primer año en Reserva, Valentino Simoni sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda en 2022. Fue un duro golpe, ya que no sólo enfrentó un proceso largo de recuperación, sino que eso frenó su crecimiento y la posibilidad de llegar al plantel profesional en ese momento. A pesar de ello, logró sobreponerse, recuperó su buen nivel y firmó su primer contrato hasta diciembre de 2028.

Desde hace dos temporadas, que es uno de los jugadores más destacados de la categoría. Gracias a sus goles, Mariano Herrón lo subió al plantel profesional en mayo de este año. A raíz de las lesiones de Edinson Cavani y Milton Giménez, fue convocado. Sin embargo, no debutó y volvió a Reserva donde continúa destacándose: lleva 12 goles y cuatro asistencias esta temporada. Todavía aguarda para cumplir su gran sueño y esa espera es la que hoy genera incertidumbre sobre sus próximos pasos.

En los últimos mercados de pases de Boca, la dirigencia optó por buscar soluciones ofensivas en otros equipos de la Liga Profesional, en vez de poner los ojos en las divisiones inferiores. El camino para los goleadores del Xeneize parece estar cada vez más cerrado, y eso condiciona las decisiones de quienes están listos para dar el salto.

Valentino Simoni se encuentra frente a la decisión más importante de su carrera. Boca lo formó como jugador y persona, pero el reloj no se detiene y, con 21 años, necesitar jugar al máximo nivel. Apostar al sueño de triunfar con la camiseta azul y otro o salir en busca de minutos. El dilema está planteado y la pelota, una vez más, está en sus pies.