Boca: el dilema de Leandro Brey, el joven arquero que busca su lugar en el mundo
Boca tiene a un arquero con gran proyección, pero la dirigencia debe decidir si es el momento para que salga a préstamo.
En las últimas fechas de la Liga Profesional 2025, el Boca de Miguel Ángel Russo alterna buenas victorias con actuaciones que no terminan de convencer, y mientras los focos se encienden sobre figuras como Leandro Paredes o Miguel Merentiel, en la intimidad del vestuario emerge un nombre que sorprende por el rol que ocupa pese a su escasa continuidad en cancha.
Se trata de un futbolista joven que, con apenas 22 años, logró insertarse entre los líderes del plantel. Sin embargo, este reconocimiento puertas adentro contrasta con lo que ocurre en el césped: desde enero apenas pudo disputar un puñado de partidos oficiales, condicionado por la presencia de un arquero de jerarquía como Agustín Marchesín.
Leandro Brey: ¿le conviene seguir en Boca o irse a préstamo?
Ese protagonista es Leandro Brey. El ex Los Andes, que llegó al club en 2022 como apuesta a futuro, vive un momento particular: es considerado referente dentro del vestuario, tal como señaló el periodista Ezequiel Sosa en TyC Sports. “Cuando preguntas por los referentes en Boca, te dicen que Brey siempre está cerca de los referentes”, contó el comunicador, a la vez que destacó su madurez y sus cualidades en el puesto.
Esto contrasta con que Brey acumula muy pocas oportunidades de defender el arco del Xeneize. La última vez que fue titular antes de la lesión de Marchesín había sido en el arranque del año frente a Unión, y recién volvió a aparecer 8 meses después, en la visita a Rosario Central. Su caso genera la pregunta: ¿puede un arquero sin continuidad convertirse en símbolo de liderazgo?
La dirigencia cree que sí. Prueba de ello fue la decisión de Juan Román Riquelme de renovarle el contrato hasta diciembre de 2029, con una mejora salarial y un guiño claro a su importancia institucional. Incluso se elevó su cláusula de rescisión de 15 a 20 millones de dólares, blindaje reservado a jugadores de gran proyección. La apuesta del club es evidente: sostenerlo como patrimonio y como posible venta millonaria en algún mercado de pases de Boca.
En lo deportivo, Brey quedó marcado por el gol olímpico de Ángel Di María en el reciente empate por 1-1 frente a Rosario Central, donde algunos hinchas lo señalaron en redes sociales. El propio campeón del mundo reconoció después que habían analizado su falta de rodaje para aprovechar las pelotas paradas: “Sabíamos que el chico no venía atajando, que podíamos tener alguna chance de pelota parada y jugarle ahí medio cerrado, y se terminó dando el gol“, afirmó tras el encuentro.
La comparación con Agustín Rossi, quien también debió salir a préstamo antes de consolidarse, sobrevuela cada vez con más fuerza. No son pocos los que consideran que Brey necesita minutos en otro club para terminar de dar el salto. Sin embargo, por ahora la apuesta de Russo y de la dirigencia es tenerlo cerca, como suplente inmediato y como voz de mando en un grupo que transita una etapa de transición.
En definitiva, Boca tiene en Brey a un referente silencioso, respetado y proyectado a futuro, pero con pocas chances en el presente. El tiempo dirá si esta renovación le abre las puertas a una cesión hacia un club que le permita tener más rodaje, o si seguirá en la Bombonera, intentando ganarse un lugar en el arco con los pocos minutos que tenga para demostrar su calidad.