Guillermo Barros Schelotto aprovechó lo que parecía una oportunidad de mercado, y ahora el futuro copero del Fortín está en duda

Vélez aterrizó en septiembre con la autoestima alta: título reciente de Supercopa Argentina, cuartos de final de Copa Libertadores y un plantel retocado al gusto de Guillermo Barros Schelotto. El plan era sumar jerarquía puertas adentro, proteger la base y competir de igual a igual ante cualquiera. Sin embargo, en el momento más sensible del semestre, uno de los refuerzos estratégicas encendió todas las alarmas en Liniers.

El mellizo había insistido en reforzar la zaga con un nombre de experiencia para ordenar a un fondo que perdió a Valentín Gómez. La dirigencia respondió y, en el mercado de pases de Vélez, se movió fuerte por un marcador central llamado a liderar desde el primer día. La apuesta, además, estaba avalada por el conocimiento directo del técnico: lo había dirigido y lo elogiaba en público por su lectura de juego.

El grave error de Lisandro Magallán en un partido clave para Vélez

Ese refuerzo fue Lisandro Magallán. Y fue él quien, en la ida de cuartos ante Racing, terminó expulsado antes del descanso por doble amarilla tras una dura infracción sobre Juan Nardoni. La jugada llegó apenas diez minutos después de un primer apercibimiento en su duelo cuerpo a cuerpo con Adrián “Maravilla” Martínez. 

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Magallán, expulsado en un duelo clave contra Racing. (Foto: Imago)

Con 43 minutos en el reloj, Vélez se quedó con diez y el partido cambió de dueño: la Academia aprovechó la superioridad numérica y se llevó un 1-0 que condiciona la serie. La imagen dolió más porque, días antes, Barros Schelotto había definido al zaguero como “muy inteligente” y “clave para potenciar la defensa”.

El golpe es doble. En lo deportivo, porque obligó a un reacomodo de emergencia (ingresó Aaron Quirós y salió Imanol Machuca, un cambio muy cuestionado) y dejó al Fortín sin margen de error para la revancha. En lo simbólico, porque expone la fragilidad de una decisión que había sido presentada como bisagra. Magallán había firmado hasta fines de 2027 y su arribo, libre desde Pumas, se pensó para liderar en momentos como el de anoche.

El contexto del resto de las incorporaciones tampoco ayuda. Diego Valdés todavía no pudo debutar por lesiones, Lanzini busca ritmo y Aliendro sí dio la talla, pero el proyecto necesita que los golpes de mercado estén a la altura en las citas grandes. Guillermo lo respaldó puertas afuera y evitó polemizar con el arbitraje, pero sabe que puede haber sido un fichaje fatídico, dependiendo de lo que pase en Avellaneda en la vuelta.