Debutó con Gareca en Talleres, fue compañero de Pastore y volvió del retiro a los 33: la emotiva historia de Julio Santillán
El Tigre le cumplió el sueño, compartió plantel con Javier Pastore y casi juega en Universidad Católica de Chile; sin embargo, su carrera dio un giro inesperado.
Mientras que varios son elegidos para disfrutar de todo lo hermoso que tiene el fútbol, muchos otros atraviesan momentos de oscuridad y luchas internas, al mismo tiempo que mantienen la ilusión intacta de que poder conseguir llegar al fútbol profesional. Dentro de ese grupo de futbolistas se encuentra Julio César Santillán, delantero argentino de 38 años que debutó en Talleres de Córdoba, pero su vida y su carrera dieron un giro inesperado.
Tras vivir uno de los momentos más importantes de su vida, o el más significativo, le tocó vivir una pesadilla tras otra. Perdió a un amigo, casi fue deportado en Canadá, estuvo varios meses sin cobrar su salario y un tornado destruyó su casa. A pesar de todo lo que vivió, nunca dejó soñar, de pelear por su sueño y se refugió en la fe para seguir disfrutando del fútbol, pero desde otro lugar.
Su debut en Talleres de la mano de Ricardo Gareca
Después de pasar por la filial de River Plate en San Francisco (Córdoba), su ciudad natal, y vivir una etapa difícil en la pensión de Atlético de Rafaela conoció “la soledad, el frio, el hambre y el estar sin dinero”, Julio César Santillán llegó con 18 años al club de sus amores: Talleres de Córdoba. Allí tuvo como compañero a Javier Pastore, uno de los mejores jugadores formados en las inferiores de la T y tuvo como entrenador a Ricardo Gareca, uno de los más destacados en la historia de la institución.
De la mano del Tigre Gareca, Julio cumplió en 2007 su gran sueño: debutar como profesional y hacerlo con los colores de Talleres. Un momento único para él, que todavía perdura en su memoria. Santillán estaba viviendo lo que siempre soñó desde que empezó a jugar al fútbol a los siete años en su barrio. Sin embargo, en medio de la alegría, recibió su primer golpe.
“Hablaron con mi viejo sobre una oferta de la Universidad Católica de Chile, estaba todo arreglado. Todos mis compañeros me saludaban, pero no sé que pasó y se cayó todo. Fue un golpe duro”, explicó. Después de ese pase frustrado, Julio Santillán empezó a sufrir ataques de pánico. Además, con la salida del Tigre Gareca del club, el nuevo entrenador de Talleres, Salvador Capitano, no lo tuvo en cuenta y salió a préstamo en reiteradas oportunidades, a diferentes equipos del fútbol cordobés, sin poder encontrar su lugar.
Julio Santillán, de la destrucción de su casa a casi ser deportado en Canadá
Después de jugar en varios clubes del interior de Córdoba, y un breve paso por el fútbol griego, Julio Santillán firmó con Berazategui de la Primera C donde estuvo varios meses sin cobrar y almorzando con sus compañeros en el comedor de una iglesia. Sin embargo, lo más trágico fue que un tornado destruyó su casa por completo en Villa del Rosario, Córdoba. Lo había perdido todo, pero no se rindió y con el apoyo de los pastores Diego, Juan y Erika, siguió adelante.
Regresó a Córdoba para jugar en diferentes equipos como Club Leones (Liga Bellvillense de Fútbol), Defensores de Pilar, Independiente de Toledo y Unión de Oncativo (Liga Independiente de Fútbol). Se mantuvo activo y en plena pandemia, un llamado de Daniel Ramos, cambió el rumbo de su vida. “Vendí todo lo que tenía, el auto, la moto y con 33 años me fui a probar suerte a México”, explicó el “Potro”, como lo apodan sus amigos. En México pudo alcanzar la gloria que tanto anhelaba, ya que fue goleador con la camiseta de Hidalgo FC y Mixquiahuala del ascenso, pero eligió seguir a su expareja a Canadá y vivió un infierno.
Al poco tiempo de llegar a un país, con una cultura totalmente diferente y sin saber el idioma, Julio casi lo pierde todo de nuevo. “Mi expareja mandó a la Policía para que me deportarán, pero dios tenía algo guardado para mí”, dijo Santillán. Esa situación lo movilizó, le hizo replantearse muchas cosas y estando lejos de su familia, encontró refugio en una iglesia latina y renació. Aprendió francés, se unió a Celtix de Montreal y recuperó la sonrisa gracias al fútbol.
Julio Santillán, el exjugador de Talleres que volvió del retiro
Gracias a su fe inquebrantable y el apoyo de las personas que fueron apareciendo en su camino, Julio Santillán aterrizó en Italia en 2024 para continuar con su carrera en Atlético Sorso de la Prima Categoría (7ma división). Con 38 años, el nacido en Barrio La Florida jugó en seis países, salió campeón, descendió de categoría y enfrentó adversidades en cada rincón, todo para cumplir su sueño de jugar al fútbol. Su último anhelo es poder retirarse en Argentina, formar una familia con su pareja Noelia y vivir en paz.
Julio César Santillán hizo casi toda su carrera lejos de la cámaras, pero siempre con la misma pasión. A pesar de que perdió a un amigo cuando estaba en Talleres, sufrió ataques de pánico, perdió su casa y casi fue deportado, nunca bajó los brazos. Si hay alguno que enseña el fútbol es que siempre hay revancha para quien persevera y no se rinde, y Julio es un ejemplo de ello.