Hijo de un futbolista surgido de la cantera de la Lepra, pasó un período difícil en este 2025 pero se lució con una de sus últimas actuaciones.

Newell’s atraviesa semanas muy complicadas, con resultados que no llegan, un plantel que podría sufrir un éxodo de nombres en diciembre y un club condicionado por una inhibición que amenaza con cerrarle el mercado. En ese escenario, el Parque vuelve la mirada hacia su semillero, un recurso que históricamente le dio identidad y respuestas cuando las billeteras no alcanzan. Entre lesiones, rendimientos irregulares y urgencias de la tabla, lo que más necesita hoy en día es aire.

En medio de ese clima se abrió paso un chico de perfil bajo, de esos que no hacen ruido pero que, cada vez que entran, dejan señales, con movilidad, lectura para atacar espacios y voluntad. Primero llegó el reconocimiento silencioso del cuerpo técnico; después, el hincha captó que allí había algo distinto. La última pista fue una asistencia decisiva y el premio a la mejor de la fecha, justo cuando a Newell’s más le costaba fabricar jugadas de gol.

Giovani Chiaverano no deja de crecer en Newell’s

Giovani Chiaverano (21/05/2005), delantero/mediapunta diestro de 1,73 m, diestro, con el 38 en la espalda. Surgido de la cantera, con pasado de goleador en Reserva, es el jugador en cuestión que aparece como un rayo de esperanza en un equipo golpeado por la crisis institucional y futbolística. 

Así nos lo describe en un testimonio exclusivo para Top Mercato el periodista Hernán Cabrera, que lo sigue desde inferiores: “Un pibe buena persona, con personalidad, rápido. No tan robusto desde lo físico, por eso lo corrieron a mediapunta. Trabajó muy bien, perfil bajo. Fue criticado en el último tiempo y está recuperando el camino y la confianza que tiene que tener con el hincha”.

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Chiaverano en sus inicios como futbolista. (Foto: Instagram @giova_chiaverano)

Su historia tiene, además, un linaje rojinegro. Su padre, Gabriel Chiaverano, fue delantero de inferiores, llegó a integrar un banco de Primera con Marcelo Bielsa y construyó una larga carrera en el ascenso y en el exterior. Su hermano Gianluca también pasó por las formativas leprosas, y el apellido, por rama materna, se mezcla con el automovilismo, ya que el piloto Mauricio Chiaverano es su tío. 

Criado entre Ricardone y Bella Vista, debutó en Reserva en 2022 con gol y en Primera sumó minutos en 2023; en enero de 2024 tocó el cielo con las manos con un grito agónico ante Central Córdoba. En 2025, registra 15 partidos, 647 minutos, 0 goles y 1 asistencia. En su momento, esto llevó a que atraviese lo que sin dudas fue el momento más difícil de su carrera.

Una molestia en el pie lo dejó afuera de varias convocatorias a mitad de año, lo que potenció las críticas en redes sociales. Ese clima de desconfianza reflejó un año en el que al juvenil le costó asentarse y en el que su rendimiento no alcanzó para despejar las dudas. Sin embargo, el propio Chiaverano respondió en cancha, empezó a recuperar de a poco la confianza y demuestra que, pese a los tropiezos, es un proyecto con futuro en el Parque.

Esa única asistencia llegó en el 2-0 frente a Atlético Tucumán y valió más que una estadística, ya que cortó una racha de cinco fechas sin ganar y dejó la imagen de un extremo que, sin lujos, elige bien. Poco después de haber sido casi unánimemente vapuleado por la hinchada, se mandó una jugada individual espectacular que le dio un enorme desahogo a la afición.

Con respecto a su situación contractual, en 2024 firmó su primer contrato profesional, que está vigente hasta diciembre del 2026. No se conoce su cláusula de rescisión, pero es algo a lo que la dirigencia encabezada por Ignacio Astore querrá prestarle mucha atención. De cara al próximo mercado de pases de Newell’s, es una de las figuras que seguramente atraerá ojos locales e internacionales, y quizá convenga renovarle cuanto antes si encuentra regularidad en la cancha y buenas actuaciones.

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Chiaverano construyó el gol de la victoria contra Atlético Tucumán. (Foto: Instagram @giova_chiaverano)

Es un pibe que ilusiona por su familia de fútbol, formación íntegra en el club y resiliencia para soportar los malos momentos que a veces toca vivir en el deporte.. Porque combina atributos de la escuela leprosa con la humildad del que todavía pelea por su lugar. Y porque el contexto lo empuja: con hasta 14 contratos por resolver a fin de año y sin certezas de refuerzos si no se levanta la inhibición, Newell’s necesitará minutos confiables de un recambio que, además, pueda capitalizarse.

El futuro inmediato de Chiaverano, claro, dependerá de transformar su rendimiento en goles y asistencias, su mayor deuda en 2025. Lo que ya mostró es suficiente para empezar a contar como primer recambio real para Cristian Fabbiani. En un club urgido de buenas noticias, la de Giovani no resuelve todos los problemas, pero ofrece algo tan valioso como una esperanza, tanto en lo futbolístico como en lo económico a futuro.