La gestión de los refuerzos de la Lepra no estuvo a la altura de lo que necesitaba, y se tomarán decisiones drásticas.

Newell’s se encuentra en un momento de profunda incertidumbre tras una de las derrotas más duras de los últimos años. La caída por 5-0 ante Boca en la Bombonera dejó heridas abiertas, tanto en lo deportivo como en lo institucional. El golpe no solo encendió la bronca de los hinchas, sino que también forzó una reacción puertas adentro del Parque Independencia.

El equipo de Cristian Fabbiani nunca logró competir en la Bombonera. Fue superado de principio a fin, sin orden ni rebeldía, en una noche que quedará marcada por la impotencia colectiva. Hacía más de una década que Newell’s no sufría una goleada semejante, y el resultado se sintió como el punto más bajo de un ciclo que pierde crédito semana tras semana.

Newell’s prepara una limpieza del plantel

En medio del desconcierto, la dirigencia encabezada por Ignacio Astore decidió no precipitarse, pero sí actuar. Según el medio Ovación, el presidente rojinegro mantendrá su cargo hasta las elecciones del 14 de diciembre, aunque en las próximas horas habrá una reunión clave con Fabbiani para definir pasos a seguir. En ese encuentro se analizará la continuidad del entrenador y el futuro de varios futbolistas que, pese a su experiencia, no han estado a la altura y son fuertemente cuestionados por la hinchada.

La intención del oficialismo es sostener cierta estabilidad hasta fin de año, pero también dejar un mensaje claro: el plantel necesita una depuración inmediata. En la lista de observados aparecen varios jugadores que llegaron con expectativas altas y terminaron con rendimientos preocupantes, incluyendo algunos refuerzos del último mercado de pases de Newell’s. Astore considera que la reestructuración es inevitable y pretende que Fabbiani acepte la salida de algunos nombres pesados para darle lugar a los juveniles del club.

El propio Fabbiani, tras la derrota ante Boca, aseguró que no piensa renunciar: “Voy a seguir hasta diciembre, hay que poner la cara y demostrar de qué estamos hechos”, afirmó. Sin embargo, su continuidad dependerá de esa charla con la dirigencia, donde se pondrá sobre la mesa el diagnóstico de un ciclo que se desgastó rápidamente.

Newell’s recibirá a Tigre el viernes, en un partido que puede marcar el rumbo de lo que resta del semestre. Mientras tanto, la dirigencia y el cuerpo técnico buscan respuestas urgentes en un contexto que exige autocrítica y decisiones firmes. El club del Parque necesita reencontrar el rumbo antes de que la crisis, futbolística y política, se lo lleve por delante.