Talleres en contraste: las dos caras de los refuerzos que llegaron en el mercado de pases
Las incorporaciones que trajo Fassi para el plantel de Tevez aún dan de qué hablar, ya que recorrieron caminos muy distintos entre sí.
En medio de la irregularidad que marcó el año de Talleres, el equipo de Carlos Tevez se sostiene entre pequeños destellos y momentos de frustración. La Supercopa ganada frente a River quedó como un eco lejano, mientras el presente del equipo alterna rendimientos sólidos con actuaciones preocupantes. En ese vaivén se enmarca también el rendimiento de los refuerzos, protagonistas de una historia de contrastes.
Durante el mercado de pases de Talleres, la dirigencia encabezada por Andrés Fassi apostó por una reconstrucción parcial del plantel. Llegaron nombres de experiencia, como José Luis Palomino y Gabriel Báez, junto a apuestas más jóvenes como Mateo Cáceres y Rodrigo Guth. A ellos se sumaron repescados como Luis Sequeira y Luis Angulo, jugadores que conocían la casa y a los que se intentó dar una nueva oportunidad. Sin embargo, los caminos de cada uno fueron muy distintos.
Liderados por Palomino, los refuerzos de Talleres que mejor rindieron
Entre las incorporaciones que sí cumplieron con las expectativas, destacan Palomino y Báez. Ambos se consolidaron rápidamente y transformaron la zona izquierda del equipo en una de las más firmes del campeonato. Báez, proveniente de Nacional, fue titular apenas tres días después de su llegada y no soltó más el puesto. Su adaptación inmediata fue una excepción en un contexto de altibajos.
En la zaga, Palomino también se convirtió en una de las certezas de Tevez. El ex jugador del Atalanta llegó con rodaje europeo y, pese a un arranque afectado por una lesión, demostró liderazgo y jerarquía. Su presencia ordenó una defensa que era un dolor de cabeza para el entrenador y se volvió un referente silencioso dentro del vestuario.
También hay que resaltar el caso de Mateo Cáceres, detectado por el área de scouting, quien ilusiona con ser la nueva joya. Su debut como titular en el clásico ante Belgrano dejó una grata impresión. “Lo vi muy bien, viene entrenando muy bien hace semanas”, destacó Tevez, conforme con su despliegue y equilibrio.
Talleres y los refuerzos que todavía están en deuda
Pero del otro lado de la moneda están los casos que no lograron despegar. Luis Sequeira, por ejemplo, pasó de ser elogiado por Fassi, que lo definió como “uno de los tres mejores volantes ofensivos del fútbol argentino”, a quedar marginado por indisciplina y terminar en la Reserva. Similar fue la situación de Luis Angulo, que tras su regreso desde Central Córdoba se vio frenado por lesiones y todavía no debutó como titular.
Con respecto a Guth, el defensor brasileño de 24 años, con pasado en el fútbol europeo y en la selección Sub-20 de su país, llegó como una apuesta fuerte de la dirigencia, pero hasta ahora no se consolida. Debutó recién en agosto ante Lanús y solo sumó cuatro partidos como titular, sin lograr continuidad ni afianzarse en el esquema de Tevez, que lo relegó hasta el punto que solo jugó 45 minutos en las últimas 5 fechas.
Así, el panorama del último libro de pases resume las dos caras de Talleres: los aciertos de Palomino, Báez y Cáceres contrastan con las decepciones de Sequeira, Angulo y Guth. Un reflejo fiel del presente albiazul, donde conviven la esperanza del futuro con las deudas de un proyecto que todavía busca estabilidad.