El presidente del Xeneize tiene que decidir quién será el entrenador que lleve adelante el 2026 con una identidad renovada.

El final del año se acerca y en Boca las decisiones empiezan a tomar forma. El ciclo de Claudio Úbeda parece llegar a su límite, con un plantel en reconstrucción y una dirigencia que ya proyecta la próxima temporada. Juan Román Riquelme, fiel a su estilo, mantiene el hermetismo pero trabaja en silencio para definir el rumbo futbolístico del 2026. Está claro que el nuevo entrenador debe marcar una identidad, ordenar el vestuario y potenciar el plantel.

En paralelo, el mercado de pases de Boca se organiza como parte de una reestructuración mayor. Riquelme entiende que no basta con cambiar nombres, sino que el próximo cuerpo técnico deberá ser capaz de guiar una transición delicada. Por eso, entre los despachos de Brandsen 805, el presidente baraja tres perfiles muy distintos para hacerse cargo del banco xeneize: Jorge Almirón, Guillermo Barros Schelotto y Antonio Mohamed.

Jorge Almirón se postuló como DT de Boca

El primero en levantar la mano fue Jorge Almirón. El técnico que condujo al equipo a la final de la Copa Libertadores 2023 se encuentra libre y ya le hizo saber a la dirigencia su deseo de regresar, tal como dio a conocer la cuenta de Info Bostera en X. En Boca dejó una imagen ambigua: alcanzó una final continental, pero se fue sin títulos y en medio de cuestionamientos. 

Desde su paso por Colo Colo, donde ganó la liga y la Supercopa de Chile, asegura haber madurado en el manejo del grupo. Su propuesta es de fútbol asociado, presión alta y protagonismo. En un Boca que busca volver a competir internacionalmente, su idea encajaría en la búsqueda de un equipo ofensivo, aunque su retorno genera división entre los hinchas.

Riquelme habló con Guillermo Barros Schelotto para ser DT de Boca

El segundo nombre que aparece en los planes de Riquelme es Guillermo Barros Schelotto. Según reveló el periodista Pablo Carrozza, el presidente ya se comunicó con el Mellizo para tantear su situación contractual en Vélez. En caso de no clasificar a copas, el exentrenador del club podría quedar liberado y su llegada no sería descabellada. 

Guillermo representa el perfil emocional y competitivo que Riquelme conoce bien: intensidad, liderazgo y un estilo directo que prioriza el ritmo por sobre la tenencia. En un vestuario que perdió energía y peso jerárquico, su figura podría funcionar como catalizador de una nueva etapa.

Antonio Mohamed, la tercera postura para el DT de Boca

El tercer candidato es Antonio Mohamed. El Turco siempre fue un nombre que orbitó alrededor de Boca, aunque nunca se concretó su llegada. En su última entrevista con Radio La Red, dejó la puerta abierta: “Si estoy libre, sería lindo. Me encantaría dirigir a Boca algún día”

Su estilo pragmático y su experiencia en equipos de gran exigencia como Independiente y Monterrey lo posicionan como una alternativa sólida. En un contexto donde el club busca equilibrio más que revolución, su perfil intermedio entre la intensidad de Guillermo y la construcción táctica de Almirón podría resultar el más funcional.

Mientras Riquelme define, el presente obliga a planificar con precisión. Boca atraviesa una limpieza profunda de nombres y salarios, y la elección del próximo entrenador será el punto de partida de un nuevo ciclo. En las próximas semanas, la decisión marcará tanto el futuro del banco como también la identidad que el club intentará recuperar en 2026.