Kevin Lomónaco es uno de los grandes candidatos a salir de Independiente en el mercado de pases, y ya se piensa en un reemplazo.

Independiente se prepara para un cierre de temporada con decisiones clave tanto en lo futbolístico como en lo económico. El club necesita ajustar su plantel y, en paralelo, resolver posibles salidas que podrían modificar la estructura defensiva de Gustavo Quinteros. Mientras define operaciones pendientes y busca liquidez, el cuerpo técnico ya analiza alternativas en caso de perder a uno de sus titulares.

El mercado de pases de Independiente marcará buena parte de la hoja de ruta de 2026. Con varias negociaciones abiertas y un interés creciente desde Europa por algunos de sus futbolistas, la dirigencia trabaja en silencio para anticiparse a posibles bajas y evitar quedar desprotegida. En ese contexto, uno de los movimientos que gana fuerza en las últimas horas es la búsqueda de un reemplazo para Kevin Lomónaco, cuyo futuro podría estar fuera de Avellaneda.

El defensor, de 23 años, figura entre los jugadores más observados del plantel. Varios clubes de Europa y Sudamérica siguen de cerca su situación y analizan presentar una oferta formal. La cláusula de salida de Lomónaco está fijada en 20 millones de dólares, aunque en el Rojo reconocen que una propuesta menor, pero bien estructurada, podría abrir las puertas a su transferencia. En ese caso, la salida del zaguero dejaría un vacío importante que Quinteros busca cubrir con un perfil joven y competitivo.

Independiente apunta a Sebastián Boselli

Ahí entra en escena Sebastián Boselli, marcador central uruguayo de 21 años perteneciente a River. El futbolista, campeón del mundo Sub-20 con Uruguay y surgido de Defensor Sporting, apenas disputó tres encuentros oficiales en el club de Núñez durante esta temporada y no logró consolidarse en la consideración de Marcelo Gallardo. Según informó El Crack Deportivo, Quinteros ya dio el visto bueno para iniciar gestiones, y el jugador ve con buenos ojos una salida que le permita sumar continuidad.

Por ahora, no hay conversaciones formales entre las dirigencias, pero la operación podría avanzar si se concreta la venta de Lomónaco en el próximo receso. Boselli, de 1,83 metros y perfil derecho, combina velocidad, anticipación y una buena salida desde el fondo, características que se alinean con la idea de juego del técnico.

En Avellaneda entienden que este tipo de incorporaciones resultan esenciales para mantener la competitividad sin comprometer la economía del club. Si las piezas encajan, Independiente podría cerrar una venta importante y, a la vez, sumar a un defensor con proyección internacional que encaje en su nueva etapa de reconstrucción.