El presidente recién reelecto de Talleres cometió varios errores en el mercado de pases, y en Córdoba saben que no se puede repetir en 2026.

La calma volvió, aunque sea por un rato, a Barrio Jardín. Talleres consiguió una victoria clave por 1-0 en Liniers ante Vélez que lo alejó del descenso y le permitió respirar después de un semestre lleno de turbulencias. Fue un triunfo que se celebró con el alma, con la sensación de haber recuperado parte del espíritu competitivo que parecía extraviado, y que llegó justo cuando el equipo más lo necesitaba.

En ese contexto, el mercado de pases de Talleres vuelve a instalarse como un tema central en el horizonte del club. No solo porque se avecina una nueva etapa de reestructuración bajo la conducción de Andrés Fassi, sino porque lo ocurrido en los últimos meses dejó enseñanzas que ya nadie puede ignorar. La planificación, los tiempos y el perfil de las incorporaciones serán aspectos decisivos para no repetir errores recientes y sostener un proyecto que busca recuperar protagonismo en 2026.

José Palomino se consolida como líder en Talleres

Y esa lección tiene nombre y apellido. José Palomino, el defensor que arribó libre desde Cagliari, se convirtió en un símbolo de lo que Talleres necesita para el futuro. Su rendimiento frente a Vélez fue impecable: sólido, concentrado y con liderazgo. El zaguero fue el eje de una defensa que, por primera vez en mucho tiempo, transmitió seguridad y carácter. Si hubiese llegado con tiempo para ponerse a punto, probablemente el equipo no estaría peleando por la permanencia.

Palomino demostró que la jerarquía no se improvisa. Su experiencia europea y su lectura del juego marcaron la diferencia en un equipo que sufría en los cierres de partido. Fue un refuerzo de calidad, pero llegó tarde. Esa demora en el mercado, una constante en los últimos ciclos, condicionó a Tevez y a varios futbolistas que debieron adaptarse sobre la marcha. En Córdoba saben que el año que viene no pueden repetir la misma historia.

La lectura que se puede hacer es que si el defensor hubiera tenido una pretemporada completa, quizá el presente del equipo sería otro. Su desempeño, impecable en Liniers, sin perder un solo duelo y, según estadísticas de Futbol Scan, el más destacado en despejes y acciones defensivas, mostró lo que puede aportar un jugador de experiencia internacional cuando el contexto exige carácter.

La moraleja para el presidente recién reelecto es que en el próximo mercado no bastará con sumar nombres, sino que también deberá anticiparse y apostar por refuerzos de jerarquía real, que lleguen listos para competir desde el primer día. Lo ideal para el 2026 será actuar rápido, reforzar con calidad y no improvisar sobre la marcha. Esa será la clave para que Talleres deje definitivamente atrás la lucha por la permanencia y vuelva a pelear por objetivos mayores.