Guillermo Barros Schelotto fue tajante a la hora de hablar del 2026, en un momento donde se avecinan partidos importantísimos.

Vélez entra en un tramo decisivo de la temporada, con poco margen para el error y una necesidad imperiosa de resultados que lo mantengan en la pelea por los puestos internacionales. El equipo de Guillermo Barros Schelotto mostraba altibajos en el Clausura, y la derrota ante Talleres en el José Amalfitani complicó sus aspiraciones. Sin embargo, el entrenador decidió enviar un mensaje de calma y convicción de cara al futuro.

En conferencia de prensa, el mellizo confirmó que continuará al frente del club durante el próximo año: “Más allá de que esté firmado, te doy la palabra. En 2026 voy a seguir dirigiendo a Vélez Sarsfield”. Mientras, la dirigencia encabezada por Fabián Berlanga empieza a evaluar los movimientos del mercado de pases de Vélez, que será determinante para sostener el proyecto y reforzar un plantel que necesita jerarquía para competir. 

Guillermo sigue en Vélez, pero pierde a Magallán hasta el 2026

Aun así, el clima en Liniers se vio alterado por la lesión de Lisandro Magallán, el experimentado refuerzo que había llegado para aportar liderazgo y solidez en la zaga. El defensor sufrió una fractura en el arco cigomático durante el duelo ante Talleres y no volverá a jugar hasta 2026. La escena, ocurrida tras un choque fortuito con Rick, dejó al jugador internado en observación y al cuerpo técnico sin una de sus piezas más importantes justo cuando el equipo más lo necesitaba.

La ausencia de Magallán obliga a Barros Schelotto a reacomodar su defensa en los partidos finales del Clausura, con la clasificación a copas internacionales todavía en juego. Thiago Silvero y Emanuel Mammana aparecen como alternativas para ocupar su lugar, aunque el DT sabe que perder a un futbolista de su experiencia es un golpe duro en un cierre de torneo que exige temple y precisión táctica.

En este contexto, el técnico busca que el plantel mantenga la concentración y la actitud de cara a los dos compromisos restantes. Con seis puntos en disputa, Vélez necesita cerrar el año con autoridad para asegurar su clasificación y confirmar la continuidad de un ciclo que aún tiene margen de crecimiento. El golpe fue inesperado, pero Barros Schelotto pretende que no altere la calma que intenta construir en Liniers, convencido de que el trabajo a largo plazo será la clave para sostener la recuperación.