La gestión de Gallardo con una de las joyas del Millonario que más había impresionado a los hinchas deja más dudas que certezas.

La derrota de River en el Superclásico frente a Boca no solo profundizó la crisis futbolística, sino que también dejó en evidencia una serie de decisiones que generan desconcierto entre los hinchas. Marcelo Gallardo, que había regresado con la intención de recuperar el ADN competitivo del equipo, hoy enfrenta un escenario en el que su conducción es puesta en duda. En Núñez se habla de ciclos, de nombres y de errores que se repiten, mientras la clasificación a la Copa Libertadores 2026 es más incierta que nunca.

En este contexto, el mercado de pases de River será clave para reestructurar un plantel que luce agotado y sin respuestas. El club deberá definir quiénes seguirán, qué posiciones reforzar y, sobre todo, cómo recuperar la confianza perdida. Mientras tanto, los hinchas se preguntan cómo un equipo que supo dominar Sudamérica hoy luce sin rumbo, tanto dentro como fuera de la cancha. Y en el centro de todas las miradas, una decisión del Muñeco encendió las alarmas.

Gallardo excluyó a Lencina y no se confirma su renovación

Esa decisión fue dejar fuera del banco a Santiago Lencina, la joya del club, en uno de los partidos más importantes del año. El mediocampista ofensivo de 20 años, que había sido una de las apariciones más prometedoras del 2025, pasó de estar a punto de ser titular a quedar completamente marginado del encuentro frente al eterno rival.

Proyecto nuevo – 2025-11-10T104629.220
Santiago Lencina, con futuro incierto en River. (Foto: Imago)

Lo más llamativo es que el juvenil acababa de acordar su renovación hasta diciembre de 2029, con una cláusula de rescisión de 100 millones de euros, según confirmaron medios como La Página Millonaria y TyC Sports, después de lo que fue una negociación dilatada con idas y vueltas. Sin embargo, River nunca lo hizo oficial en sus canales, generando aún más confusión entre los hinchas.

Lencina ya había sido borrado de los partidos previos, incluso de la semifinal de Copa Argentina, y su exclusión frente a Boca fue interpretada como una muestra del desorden interno. Con un equipo falto de ideas, sin gambeta ni desequilibrio, Gallardo prefirió apostar por nombres que no vienen respondiendo. 

Una gestión de este tipo con un jugador que puede llegar a ser patrimonio invaluable para la institución, y que era de los pocos que habían logrado responder en los últimos encuentros, es difícil de entender para los hinchas de River. El juvenil, que ya disputó 20 partidos y marcó tres goles, parecía tener todo para, como mínimo, ser un revulsivo en un momento crítico.

La decisión del técnico no solo expone la desconexión con algunos jugadores, sino también la falta de un plan claro a futuro. En un club acostumbrado a potenciar talentos propios, la ausencia de Lencina es simbólica de lo mal que están yendo las cosas con Gallardo a la cabeza en este segundo ciclo. Además de haberse quedado sin armas en el Superclásico, este manejo puede pesar de cara al futuro futbolístico del Millonario.