Gallardo entiende que debe haber cambios profundos en el próximo año, lo cual ya se ve reflejado en este período de transferencias.

River encara el cierre de un año que dejó más dudas que certezas. Marcelo Gallardo volvió a tomar el control del proyecto deportivo, ajustó piezas y trató de recuperar viejas sociedades, pero los resultados no acompañaron lo suficiente. En un plantel que atravesó una evidente erosión futbolística, el Muñeco entendió que la reconstrucción no puede esperar y que el próximo verano será decisivo para retomar el camino competitivo.

Por eso, en Núñez ya se trabaja contrarreloj en el mercado de pases de River. En los períodos anteriores buscó repatriar futbolistas de jerarquía o campeones del mundo, lo cual no prosperó. La dirigencia coincidió con el cuerpo técnico: llegó la hora de cambiar la lógica y apostar por un perfil distinto, más joven, más accesible y con proyección inmediata.

River quiere a Mateo Del Blacno

Ese giro estratégico explica que el nombre que hoy concentra la atención no sea un ex River ni una estrella del exterior, sino Mateo Del Blanco, el lateral izquierdo de Unión de Santa Fe. El futbolista de 22 años viene de firmar un año excepcional y es señalado por especialistas y analistas como el mejor del país en su puesto. Sus estadísticas lo respaldan: líder en asistencias entre los defensores zurdos, primero en ocasiones creadas y también en pases clave por encuentro. Un perfil que River no pudo encontrar ni en el extranjero ni en negociaciones recientes por Lucas Esquivel o Román Vega.

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Mateo Del Blanco, objetivo de River. (Foto: Imago)

En el club lo siguen desde hace meses, pero el interés tomó fuerza en estas semanas. Según Hernán Castillo, River ya hizo averiguaciones de peso y existe consenso interno sobre su potencial. No hubo gestiones formales, aunque el relevamiento es profundo. Del Blanco renovó con Unión hasta 2028 y su valor ronda entre 3,5 y 4 millones de euros, cifra que obliga al Millonario a analizar finamente cada movimiento en un verano donde también habrá varias salidas.

Su estilo encaja con precisión quirúrgica en la idea de Gallardo: intensidad en los duelos, recorrido largo, velocidad para recuperar metros y participación constante en ataque. A diferencia de refuerzos frustrados del ciclo, Del Blanco ofrece presente, proyección y la posibilidad de consolidarse rápidamente en un plantel que necesita aire joven. River abandonó la búsqueda de nombres rutilantes y encontró una alternativa inesperada, pero funcional.