San Lorenzo no se resigna: Ayude se aferra a la esperanza en el mercado de pases 2026
Incluso frente a un paro de los jugadores y una situación económica que no mejora, el DT del Ciclón se mostró positivo con respecto a los refuerzos.
La situación de San Lorenzo no deja de agravarse. A la eliminación temprana en el Clausura y la fractura dirigencial, se sumó un paro de jugadores que expuso la gravedad económica del club. El plantel ya acumula días sin entrenarse por falta de pago y la incertidumbre domina el día a día en Boedo. Aun así, el cuerpo técnico intenta mirar hacia adelante mientras espera que la transición política ordene un escenario que hoy luce crítico.
El mercado de pases de San Lorenzo es el próximo punto decisivo para imaginar un 2026 más competitivo. Para poder incorporar, la dirigencia deberá saldar cerca de 4 millones de dólares y levantar inhibiciones que paralizaron completamente el último libro de pases. El DT Damián Ayude, que debió afrontar todo el semestre con juveniles y regresos de préstamos, sabe que sin refuerzos la próxima temporada será igual o incluso más difícil.
Ayude confía en que San Lorenzo podrá incorporar refuerzos
A pesar del caos, Ayude eligió aferrarse a una ilusión concreta: la posibilidad de sumar refuerzos si el club logra regularizar su situación. El entrenador lo expresó sin rodeos y con un optimismo que contrasta con el contexto: “se levantarán las inhibiciones y formaremos un equipo competitivo”, aseguró en radio La Red.
Incluso el técnico redobló ese mensaje frente a la crisis: “Yo soy optimista de que va poder levantar las inhibiciones y va a poder incorporar, porque los futbolistas que están se lo merecen para hacer un equipo competitivo y competir en Copa Sudamericana”, afirmó.
En Boedo prevén un mercado muy movido, donde podrían darse varias salidas importantes: Cerutti, Vombergar, Nery Domínguez y Cecchini terminan contrato, Romaña está prácticamente afuera, y es posible que lleguen ofertas por las figuras más destacadas del plantel como Gastón Hernández y Alexis Cuello. Ante esa proyección, Ayude pretende sumar cuatro o cinco refuerzos como mínimo para no iniciar el año con un plantel debilitado.
El entrenador también deslizó cómo vive este momento un grupo que trabajó al límite todo el año pese a los problemas: “Estos chicos lograron lo que lograron entendiendo que era una oportunidad gigante… han trabajado a destajo”, destacó, reforzando su intención de mejorar la estructura para sostener lo bueno que mostraron los juveniles. En paralelo, respaldó el paro del plantel y lamentó episodios impensados como la cancelación de análisis médicos por falta de pago.
Aun con la transición política en marcha y un panorama económico complejo, Ayude mantiene firme su convicción: planificar, resistir y empujar hacia adelante hasta que el club logre estabilizarse. Su visión del futuro es clara y repetida: “También somos optimistas. Tengo fe que esto se va a mejorar, tiene que solucionarse”.
Si San Lorenzo consigue ordenar sus cuentas antes de enero, el técnico podrá finalmente apuntar a un plantel más competitivo. Si no, volverá a aferrarse a los juveniles y al corazón de un grupo que ya demostró resiliencia. En Boedo, por ahora, el cuerpo técnico lleva adelante la idea de que con fe las cosas se darán de la mejor manera.