Gustavo Quinteros debe tomar decisiones drásticas de cara a la próxima temporada, donde el Rojo espera competir a un alto nivel.

El mundo Independiente pasa un día repleto de expectativa y tensión. Tras un 2025 irregular, con eliminaciones prematuras y un plantel que nunca logró estabilidad, el club ingresa en una etapa decisiva para reordenar su futuro inmediato. En Avellaneda saben que el margen de error es mínimo y que las decisiones que se tomen en diciembre pueden definir por completo el arranque del 2026.

El mercado de pases de Independiente tendrá el objetivo tanto de reforzar zonas sensibles sin desajustar las cuentas, como de ejecutar una depuración que el cuerpo técnico considera indispensable. La economía obliga a vender antes de incorporar, y el análisis individual que hace el DT Gustavo Quinteros en las últimas semanas será decisivo para construir la nueva base del equipo.

Quinteros se reúne para “limpiar” jugadores de Independiente

La clave del día pasa por la reunión entre Quinteros y la mesa chica dirigencial. Según adelantó Orgullo Rojo, el técnico presentará una lista de jugadores que no entrarán en su planificación. Ya trascendió que Quinteros tendría preparada la escoba para depurar el plantel de cara al 2026. El encuentro definirá qué futbolistas deberán buscar club, quiénes serán negociados y qué regresos desde préstamos son evaluados para continuidad o para otra salida.

Uno de los casos más observados es el de Franco Paredes, cuya continuidad quedó bajo análisis tras un año con altibajos. También aparece la situación de Santi López, que vuelve de Rosario Central con minutos escasos y un rendimiento lejos de lo esperado. En ese caso, Quinteros deberá decidir si lo recupera o si vuelve a salir cedido. Son definiciones que pueden alterar la planificación de la pretemporada y el armado del ataque para 2026.

Otro punto sensible es el futuro de Federico Mancuello, pieza de referencia para el vestuario. Su contrato vence el 31 de diciembre y ambas partes desean prolongar el vínculo, pero con una condición. Para que siga, deberá aceptar una importante rebaja salarial para adecuarse al presupuesto del año próximo. Quinteros ya expresó que lo considera indispensable para acompañar a los más jóvenes, pero la ecuación económica tendrá peso propio.

Mientras tanto, desde el club remarcan la necesidad de ordenar números, evitar inhibiciones y avanzar en una operación salida que acompañe la reestructuración general. La reunión de este jueves marcará la hoja de ruta de un Independiente que busca reconstruirse con lógica, firmeza y una idea clara de proyecto.