El DT del Rojo tiene claro lo que quiere para la próxima temporada, donde buscará competir a un nivel más alto que en el 2025.

Independiente cerró un 2025 desgastante y sabe que no puede permitirse otro año a mitad de camino. El plantel corto y un contexto económico frágil empujaron al club hacia un escenario en el que cada decisión pesa. En medio de ese clima, Gustavo Quinteros tomó un rol central y ya dejó en claro que no piensa conformarse con un armado modesto: quiere un equipo competitivo desde enero.

Ese objetivo se enlaza directamente con el mercado de pases de Independiente, donde la economía condiciona pero no frena las exigencias del entrenador. El club necesita vender para equilibrar números y liberar inhibiciones, pero Quinteros no quiere que el dinero que entre desaparezca en el balance. Según reveló Soy del Rojo, el DT pidió expresamente que el 30% de cada venta se reinvierta en reforzar el lugar vacante. Una medida rara para los tiempos del Rojo, pero que apunta a evitar los errores de ciclos anteriores.

El pedido de Quinteros para el mercado de pases 2026 de Independiente

Quinteros reclama jerarquía. No pretende un mercado numeroso, sino quirúrgico, pero con jerarquía real. Un delantero, un central y un mediocampista fueron las posiciones señaladas internamente como prioridad. Son sectores donde Independiente perdió poder, y donde las bajas obligan a actuar rápido. La dirigencia coincide en la necesidad, aunque recuerda que la prioridad será siempre equilibrar los números, conscientes de que la crisis económica no terminó.

Al mismo tiempo, el entrenador ya comenzó a revisar nombres propios dentro del plantel. Algunos, como Franco Paredes, quedaron bajo análisis tras un año irregular. Otros regresan de préstamos y deben ser evaluados, como Santi López o Patricio Ostachuk. La definición sobre estos casos puede modificar el mapa de la pretemporada y también liberar o cargar lugares estratégicos.

Federico Mancuello es otra pieza clave del rompecabezas. Su contrato vence el 31 de diciembre y tanto el cuerpo técnico como el jugador quieren seguir juntos, pero con una condición: Independiente solo puede ofrecerle una renovación con fuerte rebaja salarial. Para Quinteros, su liderazgo es irremplazable, y para la economía del club, su contrato es imposible de sostener sin ajustes.

Independiente se prepara para un mercado que definirá su futuro. Quinteros levantó la vara y puso condiciones: si el club quiere pelear arriba, tendrá que invertir. La dirigencia escucha, hace cuentas y toma nota. El 2026 empieza ahora, y en Avellaneda parece claro que ya no hay margen para improvisar.