Boca decide sobre Úbeda: cómo influye en la planificación del mercado de pases 2026
Boca se quedó afuera del Torneo Clausura y ahora puede encarar de otra forma el período de transferencias de cara a la próxima temporada.
La semifinal perdida ante Racing expuso mucho más que un mal partido. Hasta hace apenas unos días, Boca transitaba un cierre de año ordenado, con resultados que sostenían el ciclo de Claudio Úbeda y con una planificación avanzada para el 2026, con una pretemporada diagramada, primeras conversaciones por refuerzos y un cuerpo técnico alineado con Juan Román Riquelme. Sin embargo, la eliminación en La Bombonera reabrió un escenario que nadie proyectaba.
El mercado de pases de Boca comenzaba a tomar forma con un bosquejo claro, con la continuidad del entrenador, incorporaciones puntuales para jerarquizar el equipo antes del regreso a la Copa Libertadores y una pretemporada estructurada desde hace semanas. Todo eso quedó envuelto en interrogantes a partir de una decisión que rompió el clima en Brandsen 805: la salida de Exequiel Zeballos, reemplazado por Alan Velasco cuando el equipo necesitaba desequilibrio y gol.
La continuidad de Úbeda en Boca está en duda
Ahí surgió la duda que hoy condiciona al club. La reacción inmediata de La Bombonera, con silbidos, sorpresa e incomodidad, fue acompañada por gestos de referentes como Leandro Paredes, quien no ocultó su desconcierto. Las decisiones posteriores tampoco ayudaron, ya que no hizo cambios cuando Boca no tenía respuesta alguna ante el avance del rival. En ese contexto, lo que antes parecía un trámite, ratificar al DT, se volvió un tema abierto.
La información de Diego Monroig en ESPN detalla que Úbeda ya había avanzado en reuniones sobre planificación del mercado y la pretemporada, y que existía consenso dirigencial para sostenerlo en 2026. Incluso había pautado un contacto con Riquelme y Delgado para definir detalles finales del proyecto. Pero el repudio del público cambió el escenario, y ahora dependerá si se toma en cuenta el descontento del público tras el cambio del Chango.
Úbeda defendió sus decisiones tácticas en conferencia. Explicó que vio cansado a Zeballos, justificó no haber movido más el banco y contó que Cavani no ingresó por una molestia lumbar. Pero ese análisis no disipó el enojo en el club, donde algunas voces consideran que el equipo necesitaba otra lectura del partido.
Riquelme valora del DT su llegada al jugador, el orden interno y la seguidilla positiva previa a la semifinal. Pero el golpe deportivo fue fuerte y la reacción del estadio pesa. Boca no compite hasta 2026 y necesita resolver rápido: definir si Úbeda sigue o si la búsqueda de refuerzos, salidas y planificación deberá rehacerse bajo otro entrenador. La reunión de la semana será decisiva, y puede condicionar la estructura completa del Boca que se viene.