El cuadro cordobés analiza qué hacer con el número 5, que ya había sido buscado por equipos brasileños en el mercado anterior.

Talleres transita el cierre del 2025 con el desafío de reordenar su plantel y reconstruir una estructura competitiva después de una temporada que combinó un título histórico con una lucha inesperada por la permanencia. Carlos Tevez ya empezó a delinear el perfil del equipo que quiere para 2026, mientras la dirigencia evalúa ventas, oportunidades y los primeros pasos de un mercado que promete ser intenso. En medio de ese mapa, el nombre de un jugador clave vuelve a ganar protagonismo.

En barrio Jardín saben que el mercado de pases de Talleres traerá decisiones sensibles, entre depuración y refuerzos puntuales. El club ya concretó operaciones importantes, como la venta de Franco Saavedra o las gestiones previas con clubes de la MLS por Guido Herrera, pero la atención también se centra en los futbolistas cotizados del plantel. Entre ellos aparece uno que, por continuidad, rendimiento y proyección internacional, es observado de cerca cada semestre.

Atlético Paranaense va por Portilla de Talleres

Juan Camilo Portilla fue quien volvió a quedar en medio de una negociación decisiva, luego de que Atlético Paranaense, recientemente ascendido a la Serie A de Brasil, abriera conversaciones formales para comprar su pase. La noticia fue adelantada por Uriel Iugt y confirmada por periodistas como Pipe Sierra, quien sostuvo que los brasileños esperan que sea uno de los refuerzos más importantes para 2026. La T ya lo había incluido en la lista de jugadores con proyección de salida, pero su caso obliga a una negociación compleja por la evaluación sostenida del mediocampista colombiano.

En el mercado anterior, Atlético Mineiro también avanzó por Portilla y el club incluso lo apartó provisoriamente del plantel para evaluar la oferta. Aquella operación finalmente fue descartada porque no cumplía con los avales ni alcanzaba la cifra pretendida por Talleres. La directiva mantiene ese mismo piso: alrededor de 4 millones de dólares, cifra que se respalda no solo en el rendimiento del jugador, sino también en su reingreso reciente en la selección de Colombia, lo que incrementa su valor de mercado.

Paranaense, a diferencia de Mineiro, es un interlocutor confiable para la T. La relación entre ambos clubes quedó fortalecida por la venta de Gastón Benavídez y por negociaciones previas en las que también participó Estudiantes (como la de Leonardo Godoy). Esa sintonía facilita el diálogo, pero no borra la tensión económica. La dirigencia cordobesa necesita vender, pero solo aceptará una salida que respete la valuación establecida.

Mientras tanto, Tevez y la secretaría técnica ya preparan un posible escenario sin Portilla. Si la transferencia se concreta, Talleres irá por al menos un volante central, considerado un puesto estructural para el funcionamiento del equipo. La T ya aceleraba su plan de ventas y proyección para 2026, y la partida del colombiano, hoy más posible que nunca, podría convertirse en el movimiento que marque el tono en barrio Jardín.