Fue figura en el ciclo de Guillermo Barros Schelotto y no lo quieren perder, pero tampoco quieren poner en peligro las finanzas del club.

Vélez transita días de definiciones en un receso que lo obliga a tomar decisiones importantes. Con Guillermo Barros Schelotto ya enfocado en el armado del plantel para 2026 y la dirigencia ajustando números tras algunas salidas sensibles, en Liniers saben que sostener determinadas piezas puede ser tan importante como salir a buscar refuerzos.

El mercado de pases de Vélez comenzó a moverse con una lógica particular. Más allá de las bajas que obligan a reconfigurar el mediocampo, el Fortín puso el foco en un futbolista que dejó buenas sensaciones durante la última temporada y cuyo futuro volvió a quedar atado a una negociación compleja con otro grande del fútbol argentino.

Vélez va por Tomás Galván, pero no por la opción de compra

Vélez dejó vencer la opción de compra que tenía por Tomás Galván, que valía hasta el 15 de diciembre y estaba fijada en una cifra inferior a los 2 millones de dólares, y decidió avanzar por un camino distinto. Lejos de resignarse a perderlo, el club le comunicó a River que quiere comprarlo igual, tal como informó Germán García Grova, pero renegociará desde cero y por un porcentaje del pase, una jugada poco habitual que busca mejorar sus márgenes económicos.

El mediocampista, de 25 años, regresará formalmente a Núñez tras finalizar su préstamo, aunque su continuidad en Liniers sigue siendo una posibilidad concreta. River ya fijó postura de que no aceptará una nueva cesión y solo permitirá su salida mediante una venta. Con ese marco, las conversaciones entre clubes se mantienen abiertas mientras Galván analiza las alternativas que tiene sobre la mesa para definir su 2026.

Desde lo deportivo, el interés de Vélez tiene sustento. Galván disputó 26 partidos en la temporada, marcó cuatro goles y fue ganando protagonismo con el correr de los meses, sobre todo en el segundo semestre. Además, formó parte de un ciclo exitoso que terminó con la obtención de dos títulos, lo que elevó su consideración dentro del plantel y del cuerpo técnico.

La decisión de dejar pasar la opción para negociar por fuera refleja una estrategia clara del Fortín. Vélez intenta sostener competitividad sin comprometer su economía, apostando a una negociación más flexible que le permita retener a un jugador que ya conoce el club y se adaptó al proyecto. El desenlace dependerá de los números y de la voluntad del futbolista, pero en Liniers ya demostraron que están dispuestos a jugar fuerte para no perderlo.