Boca marca la cancha: la fuerte postura que condiciona a Janson y Martegani
El Xeneize resuelve cuestiones internas en la antesala del mercado de pases, donde todavía no avanza fuerte por ningún refuerzo.
Ahora que ya terminó la temporada, Boca se prepara para la temporada 2026. Las charlas internas se multiplican y el foco está puesto en ordenar lo que quedó desalineado tras un año de varias decepciones deportivas. En la Bombonera saben que no todo se resuelve con incorporaciones rutilantes y que, antes de pensar en lo que llega, hay que definir quiénes siguen realmente en carrera.
Por eso, el mercado de pases de Boca empezó a mostrar otra cara. Más silenciosa, menos estridente, pero con mensajes claros hacia adentro. La dirigencia decidió dejar atrás la lógica de las salidas dilatadas y avanzar con criterios firmes, incluso cuando eso implica tomar decisiones incómodas con futbolistas que aún tienen contrato vigente.
Boca no quiere rescindir contratos
Dos futbolistas que llevan meses con protagonismo reducido vuelven a quedar bajo la lupa, en una situación incómoda. Lucas Janson y Agustín Martegani saben que el escenario cambió y que el margen para esperar oportunidades se achicó al mínimo.
El periodista Emiliano Raddi informó que la decisión es no regalar rescisiones ni sostener contratos sin utilidad deportiva. Es decir que si alguno de los dos pretende sumar minutos en 2026, deberán acercar propuestas concretas que contemplen una salida ordenada para todas las partes. La dirigencia espera recibir algo a cambio, ya sea mediante una transferencia o un préstamo con cargo, y no está dispuesta a absorber costos para destrabar sus salidas.
La postura se apoya también en lo ocurrido durante el último semestre. Ambos fueron convocados hacia el final del ciclo de Miguel Ángel Russo, pero no volvieron a sumar minutos significativos en el año, una señal que marcó la diferencia entre estar disponibles y ser realmente considerados. El mensaje fue silencioso pero constante, y el cierre del año terminó de confirmarlo: hoy están muy por detrás en la consideración futbolística.
En Boca entienden que el plantel necesita competencia real y no nombres que ocupen cupos sin continuidad. Janson perdió terreno frente a otras alternativas ofensivas y Martegani nunca logró consolidarse como una pieza confiable en la rotación del mediocampo. Con ese diagnóstico, el club decidió pasar la pelota al lado de los jugadores, una lógica que ya aplicó a fines de 2025 y que ahora vuelve a repetirse.
El tiempo corre y, por ahora, no llegaron ofertas formales. Mientras tanto, Boca sigue adelante con su planificación, convencido de que marcar límites también es parte de la reconstrucción. Janson y Martegani conocen la postura y saben que el próximo paso ya no depende del club.