River mantiene la calma: la estratégica lectura de Gallardo antes de ir por más refuerzos
El Muñeco tiene claro cómo encarar este mercado de pases, ya que los dos refuerzos que trajo serán claves para mejorar el plantel.
River volvió a entrenarse con un plantel que todavía no está completo, pero con una hoja de ruta clara. La salida de Miguel Borja dejó un hueco evidente en el ataque y los nombres que aparecieron después no terminaron de resolverse a tiempo. Aun así, puertas adentro no hay señales de urgencia ni gestos de apuro, ya que el cuerpo técnico entiende que el problema del último año fue más profundo que la falta de un goleador puntual.
Es decir que el mercado de pases de River se mueve con tiempos propios y una lógica que responde a un diagnóstico interno. Marcelo Gallardo considera que el bajo promedio de gol de 2025 estuvo directamente ligado al funcionamiento colectivo y, sobre todo, a un mediocampo que no logró sostener ritmo, recuperación ni claridad. Por eso, antes de mirar hacia adelante, el foco estuvo puesto en rearmar esa zona.
River no se desespera por fichar delanteros
Según información del periodista Ariel Cristófalo, Gallardo no está desesperado por sumar delanteros porque entiende que, con una mitad de cancha más equilibrada, las situaciones van a aparecer de manera natural. Las llegadas de Fausto Vera y Aníbal Moreno responden a esa lectura, al ser dos futbolistas pensados para darle circulación, presión y dinámica a un equipo que perdió identidad durante buena parte del año.
Con esa base, River vuelve a proyectar el ataque desde otro lugar. Salas, Driussi y Colidio no son nueves clásicos, pero el cuerpo técnico cree que pueden potenciar sus números con un contexto más favorable. A eso se suma la expectativa por Agustín Ruberto, que vuelve tras una lesión grave, y la decisión de empezar a darle mayor protagonismo a juveniles como Ian Subiabre, sin descartar otros proyectos que ya asoman desde Reserva.
Eso no implica que River haya cerrado la puerta a nuevas incorporaciones. El club sigue negociando por Tadeo Allende y Santino Andino, dos perfiles distintos pero que encajan en la idea de movilidad y ataque flexible que busca Gallardo. En el caso de Allende, ya hubo una oferta concreta para comprar el 50% de su pase, aunque Celta pretende una cifra más alta y también escucha propuestas desde Estados Unidos.
La situación de Andino, en cambio, quedó atada a una decisión del propio jugador. River alcanzó un acuerdo con Godoy Cruz por la mayor parte de su ficha, pero el cambio de representación y el interés desde Europa frenaron la definición. Gallardo volvió a comunicarse con él para conocer su postura y saber si está dispuesto a sumarse de inmediato al proyecto.
Mientras tanto, el plantel trabaja y la pretemporada avanza sin sobresaltos. En Núñez saben que todavía quedan piezas por sumar, también en defensa, pero la prioridad ya fue atendida. Para Gallardo, con un mediocampo más fuerte, los goles llegan. Al estar resuelta esa zona, entiende que se puede tener paciencia con los refuerzos ofensivos.