Úbeda y Riquelme no se ponen de acuerdo con el destino de un futbolista que supo ser importante para el xeneize.

Boca transita el cierre del año con decisiones de fondo por delante y un 2026 que asoma como bisagra. Con la Copa Libertadores en la mira, la dirigencia apunta a reordenar el proyecto entre refuerzos puntuales y salidas estratégicas, mientras el cuerpo técnico intenta sostener una base competitiva. Cada nombre empieza a pesar más de lo habitual y algunas definiciones del mercado pueden marcar el rumbo de la próxima temporada.

En ese contexto, el mercado de pases de Boca empieza a ordenar prioridades con una lógica que no siempre coincide entre dirigencia y cuerpo técnico. Juan Román Riquelme analiza alternativas para hacer caja y liberar cupos, mientras Claudio Úbeda revisa el plantel con la idea de recuperar nombres que, bajo otras condiciones, ya demostraron poder rendir.

Zenón, entre ser vendido y ser recuperado en Boca

En este caso, el centro de la historia es Kevin Zenón. Para la conducción del club, el volante correntino es uno de los jugadores negociables en este receso. Su cotización sigue siendo atractiva en Europa, Boca necesita ingresos y el momento para vender sería ahora. El sitio Fichajes.net informó que hay interés de Levante y sondeos de Bologna, para lo que podría ser una operación de alrededor de 10 millones de dólares.

Del otro lado, la mirada de Úbeda va en sentido contrario. Según el periodista Facundo Pérez, el entrenador considera que Zenón todavía puede ser una pieza importante en 2026 y está convencido de que su bajón tuvo más que ver con el contexto que con una merma definitiva en su nivel. En el cuerpo técnico entienden que, con continuidad y un rol más definido, puede volver a ser el futbolista desequilibrante que mostró en 2024, cuando fue uno de los más influyentes del equipo.

Mientras Riquelme piensa la salida como una decisión estratégica para ordenar números y financiar refuerzos, Úbeda lo imagina como parte de la reconstrucción futbolística. Si el correntino se queda, tendrá una pretemporada completa y una nueva oportunidad para competir desde el arranque, algo que no siempre tuvo en el último año.

El interés europeo suma presión al escenario. Levante lo sigue de cerca con la idea de darle protagonismo inmediato en La Liga, mientras que Bologna aparece como una opción más exigente y con menos garantías de minutos. La elección del destino también será clave y dependerá de qué priorice el jugador, si continuidad o un desafío mayor desde lo competitivo.