Boca, atento al mercado de pases: la fortuna que puede ingresar gracias a Valentín Barco
La contribución del Colo al Xeneize puede incrementar, a pesar de que la institución no conserva parte del pase, al ser su club formador.
Boca sigue sin mayores noticias en este mercado de pases, con el plantel en rearmado y la necesidad de encontrar oxígeno donde aparezca. Entre salidas que ordenan el presupuesto y búsquedas de jerarquía, cada ingreso inesperado se vuelve una noticia.
En el mercado de pases de Boca, la mira no está puesta solo en los movimientos propios, sino también en los que pueden generarse lejos de la Ribera. Porque mientras el club ajusta números y planifica incorporaciones, una operación en Europa podría dejar un dinero que, sin ser determinante, suma en un contexto donde cada dólar pesa.
Valentín Barco suena en Chelsea, y Boca está atento
Boca sigue con atención la posibilidad de que Valentín Barco vuelva a moverse en el Viejo Continente. El lateral viene de afirmarse en Racing de Estrasburgo, recuperó continuidad tras su paso sin brillo por Sevilla y su nombre volvió a sonar en Inglaterra, con Chelsea como interesado y con Liam Rosenior como factor de empuje.
Por un lado, Estrasburgo lo compró y le firmó contrato largo, lo que eleva el punto de partida de cualquier negociación; por otro, los rumores ya hablan de cifras altas, incluso con el rumor de una inversión cercana a los 40 millones de euros, un número que marca cuánto creció su cotización desde que salió de Boca.
Ahí entra el detalle que explica por qué en Brandsen 805 prestan atención aunque ya no tengan porcentaje de su ficha. Boca no conservó plusvalía porque Barco ejecutó la cláusula para irse, pero sí puede cobrar por el mecanismo de solidaridad, que premia a los clubes formadores cuando hay una transferencia internacional.
Si la venta se concreta en esos montos fuertes, al Xeneize podría ingresarle alrededor de un 3% del total como parte de ese mecanismo. Una operación de 40 millones lo acercaría a 1,2 millones para las arcas, un ingreso que no cambia un mercado por sí solo, pero ayuda a equilibrar una mesa donde ya hay contratos altos y decisiones por tomar.
El antecedente inmediato refuerza esa lectura. Cuando Estrasburgo ejecutó la compra, Boca ya había recibido un monto por solidaridad, justamente por el tramo formativo del futbolista, y la lógica sería la misma si ahora se abre un nuevo capítulo con destino Premier League.
Mientras Úbeda trabaja con un plantel que todavía puede tener más salidas y Riquelme define prioridades, Boca suma una expectativa paralela. No es un refuerzo, pero puede sentirse como una bocanada de aire a medida que el presidente busca variantes para fortalecer el plantel.