Son dos posiciones que marcó como prioridad el entrenador en el mercado de pases, pero la dirigencia sigue sin responderle a Quinteros.

Independiente quiere dejar atrás su mala imagen mostrada a lo largo de 2025 y reencontrarse con su mejor versión competitiva bajo la conducción técnica de Gustavo Quinteros.

Más allá de que el entrenador fue claro desde el primer día, el tiempo apremia y a sólo dos semanas del debut en la Liga Profesional, todavía no tiene completa su plantilla.

Por eso, el mercado de pases de Independiente entra en un momento clave. Hasta el momento, sólo llegó Ignacio Malcorra y se fueron varios jugadores, varios en zonas sensibles, lo que obligó a Quinteros presionar a los directivos para que aprieten el acelerador para sumar nombres importantes antes del inicio del campeonato.

Gustavo Quinteros insiste por un “9” y un “4”

De acuerdo con la información del periodista Facundo Fazio, Gabriel Ávalos recibió sondeos de Libertad de Paraguay y Argentinos Juniors. Sin embargo, faltando sólo dos semanas para el debut de Independiente, será difícil la salida del goleador que tiene Quinteros.

Gabriel Ávalos
Gabriel Ávalos podría irse de Independiente. (Foto: Independiente)

La única posibilidad es que la oferta sea considerada buena para la dirigencia encabezada por Néstor Grindetti. Más allá de si Gabriel Ávalos continúa o no, Gustavo Quinteros insiste por el arribo de un goleador para que pelee el puesto con el paraguayo.

La otra preocupación está en la zona defensiva, más precisamente en el lateral derecho donde la única opción que tiene es Leonardo Godoy. A raíz de la salida de Federico Vera a Huracán y la inminente salida de Franco Paredes, el entrenador marcó el puesto como prioridad.

Según reveló el periodista Oscar Martínez que ni Lucas Blondel ni Mauricio Isla llegarán a Independiente, por lo que las opciones empiezan a ser menos y la preocupación en el cuerpo técnico de Quinteros crece a sólo dos semanas del debut.

Lucas Blondel
Lucas Blondel busca una salida de Boca.(Foto: Imago)

De esta manera, Independiente enfrenta decisiones clave que pueden marcar el rumbo del semestre y la cuenta regresiva se vuelve cada vez más intensa. Mientras Quinteros presiona porque sabe que sin alternativas de peso será difícil pelear en lo más alto, el mercado se convierte en una verdadera prueba de gestión para la dirigencia de Grindetti.