Mercado de pases Argentina 2025: volvieron los 90
River y Boca relucen jugadores de talla internacional; como efecto cascada, otros futbolistas se tientan con la “liga de los campeones del mundo”, y se convencen por un tipo de cambio más favorable; como en los años 90, ¿cómo afectará esta desigualdad económica a la competencia local?
40 millones de dólares para cada uno de los participantes del ¿revolucionario? Mundial de Clubes: con esa cifra, sumado a un dólar “barato”, más la siempre apetecible pasión nacional (anabolizada por el título marketinero de la “liga de los campeones del mundo”), River y Boca pudieron, en este mercado de pases 2025 en Argentina, abordar fichajes que no se veían en nuestra liga, por lo menos, desde la década del 90. Repasemos:
La vuelta de Maradona a Boca y el pedido por Caniggia
Diego Maradona llegó al Xeneize en 1995 y, a pesar de su inactividad, seguía siendo una estrella del fútbol mundial que eligió jugar en Argentina y, así, potenciar la liga. Algo similar ocurrió con la llegada de Claudio Caniggia, estimulada por el propio Pelusa. No le importó, años atrás, haber jugado en la vereda contraria. Como saldo, la dupla de Italia 90 y Estados Unidos 94, no ganó ningún título. Quedó para el recuerdo, sin embargo, su “piquito” tras una goleada superclásica.
Los regresos de Daniel Passarella y Ramón Díaz a River
El delantero Ramon Díaz, mundialista en 1982 y campeón sub-20 con la Selección Argentina, regresó a Nuñez en 1991, al igual que un más veterano Daniel Passarella, único argentino bicampeón del mundo a nivel de selecciones, en 1988. Como dato adicional, ambos serían, luego, campeones como DTs en el conjunto millonario.
No fueron sólo Boca y River: las otras figuras que ficharon por equipos argentinos
Mientras tanto, equipos como San Lorenzo y Vélez, contaban en sus filas con jugadores que, también, eran considerados de talla planetaria. Tal es el caso de José Luis Chilavert, quien construyó, desde el Fortín, una leyenda trascendente. El arquero paraguayo no emigraría de Liniers hasta el año 2000, conforme con su estatura de ídolo, y con un salario acorde a sus pretensiones.
Otro campeón del mundo, Oscar Ruggeri, jugaba en la liga argentina: primero, en Vélez, y luego, en San Lorenzo. Había vuelto al país tras su excursión por España, donde militó en Logroñés, y nada menos, que Real Madrid. Independiente, en tanto, contaba en sus filas con Jorge Burruchaga, autor del tercer gol de Argentina ante Alemania en la final del Mundial de México 86. El delantero venía de militar muchos años en el fútbol francés.
Los fichajes extranjeros en Argentina
No sólo estrellas argentinas inundaron el torneo local: figuras destacadísimas, como el uruguayo Enzo Francescoli, optaron, también, por jugar en el Río de la Plata. Tras una dilatada trayectoria en el viejo continente, el Príncipe concretó el regreso más esperado por los hinchas millonarios, y regó de jerarquía el fútbol latinoamericano hasta 1998, fecha de su retiro. Para la posteridad, quedó la Copa Libertadores que levantó en 1996.
Otros jugadores de renombre internacional que engalanaron los torneos locales fueron Paulo Silas (San Lorenzo), Albeiro Usuriaga (Independiente), Pájaro Hernández (Boca), y comenzados los 2000, Daniel Fonseca (River) y Paolo Montero (San Lorenzo).
Mercado de pases Argentina 2025: una tormenta perfecta
Aunque en el medio se destacaron fichajes internacionales, motivados más por el afecto excepcional que por un ecosistema favorable (Riquelme a Boca, Juan Sebastián Verón a Estudiantes, David Trezeguet a River, Mauro Camoranesi a Lanús y Racing, Enzo Pérez a River y Carlos Tevez a Boca, por citar algunos casos emblemáticos), tuvieron que pasar más de 30 años para que se generen las condiciones de posibilidad de que varios jugadores que antes le huían al fútbol argentino, hayan decidido su vuelta. A saber:
- Ganar el Mundial de Qatar: es más probable que un futbolista campeón del mundo juegue en Argentina, simplemente, por tratarse de su lugar de origen. Por eso, el hecho de haber conseguido el Mundial de Qatar 2022 genera más chances de que jugadores que cuentan con ese bronce, tarde o temprano, decidan competir en su país.
- Mundial de Clubes: la inédita cantidad de dinero que River y Boca esperan recibir de FIFA hace que los dos grandes cuenten con dinero “fresco” para hacer inversiones que, antes, no estaban a su alcance. Asimismo, el hecho de que sea una competencia inédita y de carácter internacional, representa un estímulo indudable para las grandes figuras.
- Dólar “barato”: Argentina vive una difícil situación económica, pero a diferencia de meses anteriores, hay, actualmente, una variable clave que se mantiene (relativamente) estable en la economía, y que afecta directamente a las transacciones en el fútbol: el tipo de cambio. Con un dólar “barato”, las operaciones de estas características resultan más asequibles para los clubes.
A excepción de la segunda variable (Mundial de Clubes), la primera y la tercera condición tienen similitudes con la situación vivida en la década del 90: en ese momento, la Selección Argentina había logrado el título mundial hacía pocos años, y la mayoría de los compatriotas, en un momento u otro, jugaron en la liga local. Además, la convertibilidad habilitaba compras de mayor caudal, y por lo tanto, salarios más altos para los futbolistas. Pasión + economía.
Liga Profesional Argentina: una nueva era
Con las llegada de Iker Muniain, Germán Pezzella y Marcos Acuña meses atrás; con el arribo de Gonzalo Montiel, Ander Herrera, Lucas Martínez Quarta, Lucas Alario, Sebastián Driussi, Alan Velasco y, tal vez, Keylor Navas, en el mercado de pases 2025, la Argentina entra en una nueva era, cuyo principal desafío será la competitividad.
Así como, en los 90, los torneos se repartían entre River, Vélez y Boca (con las excepciones de Independiente, San Lorenzo y Newell’s), el fútbol vernáculo corre el riesgo de ampliar una prexistente brecha de jerarquía entre los equipos, y convertir a la liga de los campeones del mundo en un torneo de “2+1” (River, Boca, y un tercer protagonista variable que, en el corto plazo, podría ser el Estudiantes de Foster Gillett). Sin embargo, crecen las chances de que, en el plano regional, los dos clubes más grandes del país recuperen la ilusión de alcanzar “la gloria eterna” en la Copa Libertadores.
🤯🇦🇷 La LOCURA en la llegada de Montiel.pic.twitter.com/iSum1oyIdt
— Sudanalytics (@sudanalytics_) January 15, 2025
Por si algo faltaba para certificar las reminiscencias de estos tiempos con los de finales del siglo XX, la AFA decidió llamar a las próximas copas de liga como “Apertura” y “Clausura”, al igual que 30 años atrás. Un guiño del destino, u otra muestra de que la historia, después de todo, es circular.