El fichaje de San Lorenzo que más impresionó al papa Francisco
El Papa era fanático del Ciclón, y en varias oportunidades expresó su amor por un equipo en particular, que iba a ver de chico.
Jorge Mario Bergoglio, el papa Francisco, falleció a sus 88 años de edad. Cientos de millones de personas alrededor del mundo entero están de luto, ya que el pontífice argentino era líder espiritual de la iglesia más grande del planeta. Aunque más allá de lo que significaba universalmente, quien lo llora hoy es el fútbol argentino, que atrasó las fechas que se jugaban en la Liga Profesional. Y en específico, los hinchas de San Lorenzo.
Porque al mismo tiempo que representaba a la iglesia católica en el Vaticano, nunca se olvidó de sus raíces. Desde que fue elegido en 2013 en adelante, demostró en cada oportunidad que tuvo su fanatismo por el cuadro de Boedo. Cada vez que le acercaban una camiseta de San Lorenzo, se ponía feliz. Y ese cariño por el club tiene su raíz en un equipo histórico para el fútbol argentino, además de un fichaje en particular.
El fanatismo del papa Francisco por René Pontoni
En el mercado de pases de 1945, San Lorenzo fichó a René Alejandro Pontoni, delantero santafesino nacido en 1920, que falleció en 1983. En ese momento se desempeñaba en Newell’s, donde jugó durante 5 años y salió campeón del Torneo Internacional Nocturno Copa de Oro Rioplatense. Este fichaje contribuyó para convertir en cuervo a Bergoglio: “Me acuerdo bien del campeonato de 1946, íbamos con mis viejos. Siempre me impresionó cómo jugaba Pontoni”, afirmó ya como Papa, en Roma.
El promedio de gol de Pontoni en la Lepra sigue siendo el mejor en la historia de la institución, y hasta en la Selección Argentina mostró sus dotes, con 19 goles en 19 partidos, una marca impresionante. Era un jugador con técnica, clase y gol. Con San Lorenzo salió campeón del Campeonato Nacional de 1946, y convirtió 66 tantos en 98 partidos. Bergoglio lo iba a ver al Gasómetro, y se convirtió en un ídolo suyo, además de en la historia del Ciclón.
Cabe destacar que en la década del 40 San Lorenzo dominó hasta en los amistosos, ya que le ganó a selecciones como España y Portugal. Esa época dorada la supo vivir el Papa Francisco, quien expresó en varias ocasiones su amor por aquel equipo icónico del 1946. Hoy, San Lorenzo como institución, y todos sus hinchas, lo despiden con dolor.