El Xeneize ya sumó nombres importantes y va por más, con la mira puesta en el gran torneo de junio en Estados Unidos.

Boca Juniors no quiere dejar nada librado al azar. Con el Mundial de Clubes a la vuelta de la esquina y un debut ante Benfica el próximo 16 de junio, la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme ya debe pensar en la única competencia internacional que le queda en 2025, y la FIFA le da la oportunidad de incorporar varios refuerzos.

En el último mercado de pases, el Consejo de Fútbol se movió rápido y concretó incorporaciones que, hasta ahora, quedaron solamente en ilusión. Alan Velasco, por quien se pagaron 10 millones de dólares, se transformó en el refuerzo más caro de la historia del club. A él se sumaron nombres con experiencia y jerarquía: Ander Herrera desde el Athletic Bilbao, Carlos Palacios desde Colo-Colo, Agustín Marchesín en el arco, Rodrigo Battaglia en el medio, Ayrton Costa para la defensa, y la vuelta de Williams Alarcón desde Huracán. Un mix de juventud, experiencia y técnica, en busca de una identidad sólida.

Y Boca va por más. En el radar sigue habiendo nombres fuertes: se habla de Leandro Paredes y hasta se deslizó el interés por Sergio Ramos, el multicampeón que hoy está libre tras su paso por Sevilla. Mientras tanto, el club ya trabaja con el reglamento FIFA en mano: la ventana de transferencias para el Mundial será del 1 al 10 de junio, y se podrán sumar hasta seis refuerzos.

Con el Torneo Apertura en curso, sin DT confirmado y una tensa situación deportiva, el foco del club pareciera estar en lo inmediato y no hay refuerzos a la vista. En el caso de Paredes, el Xeneize no hará movimientos y sólo activará el operativo retorno si el jugador envía una señal y busca salir de Roma para vestirse de Azul y Oro. A menos de un mes del debut, sin embargo, la vuelta del campeón del mundo con la Selección Argentina parece una quimera.

De igual forma, el nombre de Sergio Ramos parece lejos de la realidad del club, que intentó su fichaje en el verano sudamericano. Sin embargo, sus aspiraciones económicas distaban mucho de las posibilidades del club y el defensor español optó por Monterrey. Además, la salida de Fernando Gago, quien podía oficiar como nexo por su pasado como compañeros en Real Madrid, aleja esa posibilidad.

Así las cosas, en estado de tensa calma, Boca va camino a atravesar su torneo más importante sin grandes modificaciones en el plantel, con un técnico interino y una afición impaciente. El refuerzo más posible para Boca sería un DT, que podría ser Gustavo Quinteros o el tapado Nicolás Diez.

Un sueño con fecha: el camino de Boca en el Mundial de Clubes

La Conmebol y la FIFA ya marcaron la hoja de ruta. Boca integra el Grupo C junto a Benfica, Bayern Múnich y Auckland City. En este contexto, cada incorporación cobra más valor. El equipo deberá debutar a puro fuego ante el campeón portugués y luego pelear por un lugar entre los mejores ocho del mundo. No hay margen de error.

Con los refuerzos que ya llegaron, Boca suma jerarquía en cada línea, pero todavía evalúa nombres que puedan potenciar al equipo. La Bombonera lo sabe: no es un torneo más. El Mundial de Clubes representa una oportunidad única para volver a estar entre los grandes del planeta. Y en el camino hacia ese objetivo, Riquelme y compañía están haciendo todo para que el sueño, esta vez, sea real.