Si bien tiene una oferta importante de un equipo grande, el jugador escuchó las palabras del DT, aunque puso una condición para quedarse.

En medio del receso de mitad de año y de cara a un semestre clave, Racing se mueve con decisión en el mercado de pases. Con el foco puesto no solo en incorporar, sino también en retener a sus figuras, la dirigencia encabezada por Diego Milito trabaja codo a codo con el cuerpo técnico de Gustavo Costas para armar un equipo competitivo que pueda soñar en grande, especialmente con la Copa Libertadores como objetivo prioritario.

Entre los nombres que más inquietud generaron en los últimos días estuvo el de Maximiliano Salas. El delantero de 27 años, figura en el ataque junto a Adrián Maravilla Martínez, fue sondeado con insistencia por River, a tal punto que desde Núñez se llegó a evaluar ejecutar su cláusula de rescisión, valuada en 10 millones de euros netos. Aunque finalmente ese escenario quedó descartado, el interés encendió las alarmas en Avellaneda.

Costas habló con Salas para que se quede en Racing

Fue entonces cuando Costas, desde sus vacaciones en Brasil, tomó una decisión poco habitual: llamó personalmente a Salas para hablar con él. Le expresó que querían conseguir el máximo objetivo, salir campeones de la Copa Libertadores, algo a lo que aspiran con él en el plantel. A raíz de esta charla motivacional, convenció a Salas de continuar allí en lugar de fichar por River.

El gesto no pasó desapercibido. Conmovido por las palabras de su entrenador, Salas respondió con sinceridad: le dijo que tenía muchas ganas de continuar en Racing, pero que necesitaba resolver su situación contractual. El delantero llegó libre desde Palestino y ya había tenido una mejora salarial cuando el club compró el 80% de su ficha a principios de año. Sin embargo, entendía que el nuevo contexto requería otro acuerdo, más acorde a su rendimiento y a las ofertas que había recibido.

A partir de ese momento, la dirigencia aceleró las gestiones. Sebastián Saja, director deportivo de la institución, se reunió con el representante del jugador y las partes coincidieron en la intención de extender el vínculo, que actualmente rige hasta fines de 2026. Se avanzó en una posible renovación hasta diciembre de 2027, con una mejora salarial incluida y una nueva cláusula para proteger al club ante futuras ofertas.

El acuerdo podría cerrarse en la próxima semana. De concretarse, Racing no solo conservará a una de sus principales figuras ofensivas, sino que también enviará un mensaje claro: no está dispuesto a desarmar su estructura justo cuando se juegan los partidos más importantes del año.