Guillermo sonríe: Vélez cerró 2 refuerzos y va por su mayor deseo en el mercado
El cuerpo técnico ya tiene dos de los nombres que salieron a buscar en la ventana de fichajes, pero los dirigentes siguen activos para cerrar un jugador más que importante.
Vélez Sarsfield se movió rápido en el mercado de pases para cumplir con las pretensiones de Guillermo Barros Schelotto y con dos de los refuerzos cerrados, el cuerpo técnico sonríe pensando en que la mejor alineación del Fortín va tomando color en la previa de lo que será la Supercopa Internacional ante Estudiantes de La Plata el próximo 6 de julio.
Hasta el momento, los dos jugadores que llegaron al club de Liniers son Lisandro Magallán y Diego Valdés. Dos nombres que aportarán jerarquía, experiencia y solidez en dos sectores determinantes del campo de juego. En la creación, Vélez vendió a Álvaro Montoro al Botafogo y en la zaga central está latente la posible venta de Valentín Gómez.
En esa sintonía, Fabián Berlanga escuchó atentamente al mellizo y cumplió con sus dos primeros pedidos. Sin embargo, no se relajan en la Villa Olímpica porque todavía siguen trabajando en uno de los mayores deseos del mercado de pases tanto para Barros Schelotto como para el Fortín en general, ya que se trataría del regreso de uno de los mejores talentos que se formó en La Fábrica en los últimos años.
Vélez trabaja en la vuelta de Lucas Robertone
Lucas Robertone, volante de 28 años, es el anhelo del Fortín. Tanto Fabián Berlanga como Guillermo Barros Schelotto saben que las negociaciones para la vuelta del nacido en Concordia no serán para nada sencillas porque es el capitán del UD Almería de la Segunda División de España. Peleó hasta hace poco por el ascenso a la máxima categoría del fútbol español y al no cumplir con el objetivo, el argentino analiza opciones para continuar su carrera en otro equipo.
Decisión que no pasó desapercibida en Liniers y rápidamente levantaron el teléfono. Según lo comunicado por diferentes medios partidarios, Fabián Berlanga se comunicará con Lucas Robertone para analizar su situación y realizarse una propuesta para que regrese al club que lo formó futbolísticamente. Tiene contrato hasta junio de 2028 y una cláusula de rescisión de 40 millones de euros, cifra impagable para el Fortín.
El retorno de Lucas Robertone no es un capricho del entrenador, ya que representa mucho más que un refuerzo de jerarquía. Es un símbolo de identidad por conocer al club desde adentro y que encaja con el perfil de futbolista que necesita Guillermo Barros Schelotto en el mediocampo. Un volante que tenga buen manejo de balón, una salida limpia y que también marque.
Vélez Sarsfield busca recuperar el protagonismo que tuvo a lo largo de 2024 y volver a ser competitivo en cada una de sus líneas. Guillermo Barros Schelotto fue claro con los dirigentes y los mismos están cumpliendo con sus pretensiones. Con Lisandro Magallán como líder de la defensa, Diego Valdés aportando desequilibro en el mediocampo y el posible regreso de Lucas Robertone, el equipo ideal del Fortín empieza a tomar color.